
Stella Maris Haus, The Post FMGN Press
La cantante, actriz y empresaria falleció este martes en Nashville a los 80 años. Además de dejar una de las carreras más importantes de la música estadounidense, creó Dollywood y transformó el turismo de Tennessee.
Dolly Parton, una de las figuras más populares e influyentes de la música estadounidense, murió este martes en Nashville a los 80 años, según informó su entorno familiar.
Con una carrera que se extendió durante seis décadas, Parton construyó una trayectoria excepcional en la música, el cine y los negocios. Pero su legado también quedó profundamente ligado al turismo estadounidense, especialmente en Tennessee, donde consiguió convertir su nombre y su historia personal en un poderoso motor económico para toda una región.
Conocida mundialmente como la Reina del Country, Parton fue una de las artistas con mayores ventas de todos los tiempos, con más de 100 millones de discos vendidos en todo el mundo. A lo largo de su carrera obtuvo 44 álbumes country que llegaron al Top 10 y colocó 110 singles en los rankings.
Su repertorio incluye canciones que se convirtieron en clásicos de la música popular, mientras que su carrera cinematográfica la llevó a protagonizar películas como 9 to 5, Steel Magnolias y The Best Little Whorehouse in Texas.
Sin embargo, Parton hizo algo que pocos artistas consiguieron: transformar su celebridad en un destino turístico.
Dollywood, mucho más que un parque de atracciones
En 1986 abrió Dollywood, en Pigeon Forge, Tennessee, en pleno corazón de las Smoky Mountains.
El proyecto terminó convirtiéndose en una de las principales atracciones turísticas del estado y en el centro de una enorme actividad económica regional. El parque recibe más de tres millones de visitantes al año y se convirtió en la atracción con entradas más visitada de Tennessee.
Pero el verdadero alcance del proyecto fue mucho mayor.
Alrededor de Dollywood se desarrolló una extensa oferta de hoteles, restaurantes, comercios y entretenimientos que ayudó a convertir a Pigeon Forge y al condado de Sevier en uno de los grandes destinos turísticos del sur de Estados Unidos.
Parton no se limitó a ponerle su nombre a un parque. Construyó una experiencia basada en su propia historia, en la cultura de los Apalaches y en la identidad de Tennessee.
Un imperio turístico alrededor de Dolly

El universo turístico de Parton se expandió posteriormente con Dollywood’s DreamMore Resort & Spa y HeartSong Lodge & Resort, dos complejos hoteleros de alta gama ubicados en Pigeon Forge.
A ellos se sumó Dolly Parton’s Stampede, un espectáculo de cena y entretenimiento que funciona en Pigeon Forge y Branson, Missouri, y que durante años fue incorporado a distintos circuitos turísticos por grandes operadores estadounidenses.
La expansión llegó también a Nashville.
Dolly Parton’s SongTeller Hotel, un establecimiento inspirado en la vida y la carrera de la cantante, tiene prevista su apertura en el centro de la capital de Tennessee, consolidando la presencia de su marca en el negocio hotelero.
De esta manera, la empresa construida alrededor de Parton terminó abarcando parques de atracciones, hoteles, espectáculos, gastronomía y entretenimiento.
Una transformación económica
El impacto de Parton sobre Tennessee excedió ampliamente las cuentas de su compañía.
Las autoridades turísticas de la región atribuyen a la expansión de Dollywood y de la oferta asociada al parque una parte importante de la transformación de Sevier County en uno de los principales destinos de viajes por carretera de Estados Unidos.
La llegada de millones de visitantes generó miles de puestos de trabajo y una economía turística que mueve miles de millones de dólares cada año.
El fenómeno resulta particularmente notable porque partió de una artista que decidió invertir en la región donde había nacido y crecido.
Parton convirtió su identidad personal en una marca turística y, al mismo tiempo, convirtió esa marca en una fuente de empleo y actividad económica para su comunidad.
Su vínculo con la comunidad
La relación de Parton con Tennessee tampoco estuvo limitada a sus inversiones empresariales.
Después de los devastadores incendios forestales que afectaron las Smoky Mountains en 2016, creó el My People Fund, destinado a brindar asistencia económica directa a las familias que habían perdido sus hogares.
El programa ayudó a sostener a numerosas familias de la zona y fue especialmente valorado por las autoridades locales porque permitió preservar parte de la estructura social y laboral de una región cuya economía depende fuertemente del turismo.
Por eso, la reacción ante su muerte excedió ampliamente el homenaje a una estrella de la música.
El alcalde de Sevier County, Larry Waters, y el alcalde electo, Bryan McCarter, destacaron que el impacto de Parton “llega mucho más allá de su extraordinaria carrera”.
“Estamos profundamente agradecidos por todo lo que Dolly dio a nuestra comunidad y por la manera en que llevó consigo el espíritu de las Smokies dondequiera que fue”, señalaron.
El legado continúa
La muerte de Dolly Parton marca el final de una de las carreras más extraordinarias de la cultura popular estadounidense.
Pero su legado empresarial no desaparece con ella.
Dollywood continuará funcionando, al igual que sus hoteles, espectáculos y demás emprendimientos vinculados con su nombre.
Quizás allí se encuentre la dimensión más singular de su trayectoria.
Dolly Parton no solamente dejó canciones que forman parte de la memoria colectiva estadounidense. Dejó un destino turístico construido alrededor de su propia historia.
Una cantante nacida en una familia humilde de Tennessee terminó creando una industria que cambió para siempre la economía turística de su región.
La Reina del Country murió en Nashville a los 80 años. Pero en las Smoky Mountains, su nombre seguirá siendo parte del paisaje.
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