Un mensaje muy peligroso para la paz

Naturalmente, la reacción de todo el pueblo sensato que escuchó al presidente pedir a los gritos que mañana miércoles se saliera a “festejar el triunfo” en Plaza de Mayo, fue tomar ese divague en broma.

El ingenio argentino para los memes estalló como nunca en las redes con distintas versiones que proponían salir a festejar derrotas en varias disciplinas. Fue muy divertido y ocurrente.

Pero si uno remueve ese componente de humor con que fueron tomadas las palabras de Fernández, la situación no puede menos que causar una profunda preocupación.


El peronismo se ha convertido en un aparato para negar la realidad que no le gusta y en la que no resulta ganador. Ya lo habíamos vivido en 2015, en un verdadero acto de negación democrática, cuando la ex presidente Fernández se negó a traspasar los atributos del mando al presidente Macri. Fue un símbolo de que el peronismo no reconocía como “pueblo” a la mayoría que le había dado el triunfo a Cambiemos. “Pueblo” eran (y son) solo ellos.

Se trató de una escupida a las instituciones y a la República, en las que, desde ya, no creen. Solo se valen de sus formalidades cuando los acompaña la victoria. En ese caso sí admiten que el pueblo acertó. Pero cuando caen derrotados niegan la realidad, desconocen los mecanismos constitucionales y apuestan al caos para volver al poder. No han sido hechos para otra cosa que no sea ejercer el poder (desconociendo todos los límites y contrapesos que impone la ley) o para joder al que ganó en buena ley para que no puedas gobernar, para que en el país reinen la imprevisibilidad y el desorden y se preparen los caminos para que ellos regresen al lugar del que se creen propietarios.

Ahora lo han hecho de nuevo. Frente a la derrota del peronismo más catastrófica de su historia (perdieron en 15 provincias, perdieron diputados, perdieron el quórum del Senado, perdieron en los 5 distritos electorales más importantes del país -en algunos por una verdadera paliza- perdieron más de cinco millones de votos respecto de la última elección) el presidente sale a pedir que se “festeje el triunfo”.

Repito: dejando de lado todos los costados humorísticos de la cuestión, el tema es grave. Es grave porque uno tiene todo el derecho de preguntarse en manos de qué clase de delirantes está el país. Si esta es la visión que tiene el presidente de lo que ocurrió el domingo, si él percibe que el peronismo debe salir a festejar el triunfo, ¿cuál puede esperarse que sea su capacidad de entendimiento, análisis e interpretación de lo que deben ser las políticas que saquen a la Argentina del marasmo en que ellos mismo la han metido?

Es imposible imaginar que un presidente que cree que ganó unas elecciones que perdió por más de 2 millones de votos pueda tener la capacidad de entender lo que está ocurriendo y, en consecuencia, aplicar cuanto antes los remedios que correspondan. Lo más liviano que podría decirse de él es que vive en una nube de gas butano, por no decir otra cosa.

La interpretación del resultado de unas elecciones de medio término está entre los primeros deberes que debe cumplir un gobierno. Es más, las elecciones de medio término fueron inventadas justamente para eso, para que el pueblo envíe un mensaje claro a quien está llevando la administración del país sobre cómo entiende que está haciendo su trabajo. Y para que el gobierno ratifique o rectifique el rumbo según sea ese resultado.

Si el presidente cree que la gente endosó el rumbo que lleva su gobierno, el país va directo a un severo choque frontal contra el iceberg.

Pero Fernández no está solo en este delirio. Quien fuera la primera candidata a diputada por la provincia de Buenos Aires, “Derrota” Tolosa Paz, dijo sin que se le moviera un pelo: “el resultado es un reconocimiento de que el camino es el acertado”.

Se trata de un redoble de la apuesta del presidente. Según esta cheta impresentable que no es capaz de conjugar bien los verbos, el pueblo plebiscitó favorablemente la performance del gobierno en los dos años que pasaron y, por lo tanto, hay que seguir por el mismo camino.

¿Ustedes se dan cuenta del nivel de delirio que tiene esta gente? ¿Qué puede hacer la democracia más que preguntarle rítmicamente al pueblo cómo entiende que están yendo las cosas? Si los que tienen que escuchar y decodificar correctamente ese mensaje, lo niegan, lo tergiversan y afirman que lo que ocurrió fue exactamente lo contrario de lo que pasó, ¿qué puede esperarse del adecuado funcionamiento del sistema?

La Argentina está en manos de un conjunto de enfermos, de una cría de paranoicos. La anormalidad, que hace rato se apoderó de la mente de la familia Kirchner -primero de Néstor y luego de su viuda-, se fue contagiando enfermizamente al resto de su cofradía hasta que todos quedaron presos de una fantasía irrecuperable: han perdido la capacidad de procesar lo que ocurre. Ningún país podría caer en un problema más grave que ese. Los sistemas políticos parten de la obviedad de que quienes son los dirigentes encargados de hacerlos funcionar están bien de la cabeza. Ningún sistema fue preparado para sortear los caprichos de un conjunto de alucinados.


A lo sumo, pueden, precisamente, establecer chequeos constantes para tratar de hacer volver en sí al psicópata. Pero si este decide incendiar la evidencia, el sistema se queda sin alternativas.

Todas las elaboraciones de la ciencia política moderna (con excepción, claro está, de las que han nacido como formas que tienden a intelectualizar la violencia) han sido inventadas para que el hombre viva en paz, buscando el desarrollo y el crecimiento.

La declaración de guerra a esos sistemas, es igual a entregar el país a la barbarie. Porque no va a faltar mucho para que algunos perciban que, si el gobierno no entiende los mensajes de cambio por las buenas, habrá que hacérselos entender por las malas.

Por Carlos Mira
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2 thoughts on “Un mensaje muy peligroso para la paz

  1. hector

    Mañana festejan la masacre de Ezeiza,el asesinato de Rucci,las muestes de Cromañon,de la estacion Once ,los 116 mil muertos por Covid 19 y los vacunatorios clandestinos, y a las bacanales de la quinta de olivos mientras millones de argentinos estabamos encerrados y miles de chicos sin educacion,pero quedo claro la culpa la tuvu su querida Fabiola pareja del presidente,no se olviden festejen la decadencia moral y etica de un pais con el 40% de pobres, una Pcia,m de Bs,As, donde de 4 chicos que se sienta en una mesa uno come cuatro veces al dia,donde la mitad abandono la escuela,eso tambien festeja el tilingo de lecheria la martona kicillof festeja,Fuimos una Nacion hoy somos la sombra de una republica,diria somos una republiqueta

  2. hilda rosa rachid

    “habrá que hacérselos entender por las malas!!!!!!!!!!!!.el que buscas encuentra!!!!!!!

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