Trampas

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires debería ir concluyendo para su propio beneficio y ubicación que está en guerra directa con el gobierno nacional.

Las apelaciones a la buena fe del jefe de gobierno, sus reiteradas declaraciones en el sentido de que no lo van a sacar de su postura dialoguista y de que está dispuesto a sentarse en una mesa para acordar, deberían revisarse seriamente, si es que Rodríguez Larreta quiere tomar real conciencia de quienes son aquellos a los que tiene enfrente.

Después de acompañar a Fernández y a Kicillof durante toda la primera parte de la pandemia, recibió como única respuesta un sablazo de casi 65 mil millones de pesos que le birlaron del presupuesto sin siquiera llamarlo por teléfono. Cuando lo invitaron a la quinta de Olivos por la cuestión de la rebelión policial en la provincia de Buenos Aires fue para tenderle otra emboscada.


También le revocaron las cesiones de terrenos que la Nación había hecho en función de obras que la Ciudad había iniciado y terminado como las que tienen que ver con la costa del Río y con el bajo del viaducto Mitre en donde ya estaba contratada la construcción de un shopping semi abierto que sería la continuación del Barrio Chino.

La Ciudad luego recibió el mazazo de las escuelas. Después de haber actuado en consonancia con los protocolos de seguridad, el soviético Kicillof por las manos de Cristina Fernández de Kirchner logró imponer el criterio del cierre. Hoy, los camisas pardas de los sindicatos docentes, comportándose como verdaderos SS que escrachaban con una cruz de alquitrán las puertas de los judíos, inspeccionan las escuelas para denunciar a las que están abiertas. Rodríguez Larreta volvió a recurrir a la Justicia por eso.

Ahora enfrenta una maniobra instrumentada por la titular del PAMI, Luana Volnovich, que por redes sociales (“No puedo creer lo que ven mis ojos. En la Ciudad de Buenos Aires tenemos las heladeras llenas de vacunas contra el COVID; pero los puntos de vacunación, vacíos. Vine personalmente a ver qué estaba pasando”, escribió la funcionaria en Twitter, la red social nacida en el seno de la cultura que aborrece. Y más adelante agregó: “Esto me hace dudar de toda la campaña de vacunación en CABA: ¿Cómo asignan las prioridades? ¿Cómo distribuyen turnos y vacunas? ¿Por qué hay personas mayores que esperan hace dos meses y otros se vacunan en 48 horas? y ¿Por qué no asignan más turnos a los vacunatorios de PAMI? ¿Qué está pasando en la Ciudad?”) acusó al gobierno de no vacunar a los jubilados a pesar de que ella personalmente había constatado que las heladeras estaban llenas de vacunas.

La maniobra, conociendo la calaña de los personajes, tiene todos los ribetes de una nueva trampa.

Según relata el jefe de gabinete del gobierno porteño, Felipe Miguel, “en la Ciudad de Buenos Aires se recibieron 709 mil vacunas y ya aplicamos más de 660 mil, somos la jurisdicción que más rápido aplica. No solo el sistema de vacunación de la Ciudad está funcionando muy bien, sino otros sistemas que llevan adelante otros efectores en la Ciudad están funcionando bien y no se tuvo problemas. El único problema que hay es con el PAMI, con cuatro mil turnos que iban a aplicar ellos”.

El Ministerio de Salud de la ciudad explicó que el gobierno porteño durante los últimos días estuvo trabajando en conjunto con la obra social para la asignación de 5 mil turnos en los tres centros montados por el PAMI. Para llevar adelante el plan de vacunación, la Ciudad recibió una nómina de afiliados de PAMI, “al igual que lo hacen todas las obras sociales”, y en base a este listado se asignaron los turnos. Así, del lunes 19 de abril a hoy se designaron 400 turnos por día por posta, sumando así 1.200 por jornada.

El Gobierno nacional tomó la decisión de, por fuera de la cuota de la ciudad de Buenos Aires, entregar 5 mil vacunas al PAMI para que pueda vacunar a sus afiliados. Pero le pidió a la Ciudad que otorgue los turnos. Para eso la Ciudad pidió el padrón, tal como lo hizo con las demás instituciones de convenio. 

Funcionarios de la Ciudad dijeron: “El padrón tenía inexactitudes, faltantes y datos erróneos. Pedimos una reunión con el PAMI para aclarar todo y ellos la suspendieron… Lo que estamos discutiendo aquí es una asignación directa del Gobierno nacional al PAMI de 5 mil vacunas. Hemos trabajado ya con once entidades de convenio (el PAMI sería la duodécima) y hemos podido encontrar formas de trabajo colaborativo sin ninguna dificultad, cuestión que no nos ha pasado en esta oportunidad”.


Perdón, no, pero todo tiene la apariencia de una celada. La entrega de un padrón con errores, el pedido de una reunión por parte de la Ciudad, la suspensión de esa reunión por parte del PAMI y, tras cartón, la puesta en escena de Volnovich en Twitter. Todo muy kirchnerista. Tramposo, ladino, malicioso.

Entiendo que los políticos del gobierno porteño tendrán sus estrategias. Pero no estaría demás advertir que del otro lado hay una banda dispuesta a todo.

Las evidencias de estas bajezas sobran. Lo hacen públicamente. Imagínense si no van a hacerlo de modo encubierto para que los demás pisen el palito.

Son incorregibles. Dañinos, nocivos, perniciosos. Envilecen todo lo que tocan. ¿Qué diálogo puede tenerse con gente así? Solo trampas pueden esperarse de quienes no tienen otro objetivo que no sea terminar con la libertad. 

Por Carlos Mira
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