Hoy, primero hablan ustedes

Hoy quiero cederle el espacio inicial a uno de ustedes. Porque el fascismo rampante ya no reconoce límites de partidos, ni de espacios políticos. Como un virus mucho más potente que el CV19 ha invadido el cerebro de todos y desde allí arremete con furia, siempre teniendo a la “emergencia” como la excusa predilecta para restringir derechos civiles (ver “La Idolatría del Estado”, Cap 12, “Suplentes de la Guerra”, pags 161 y siguientes, Ediciones B, Buenos Aires 2009)

Lo que sigue es la carta de un señor mayor de 70 años al jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, como consecuencia de las disposiciones de éste respecto de las salidas a la calle de esa franja etaria, medida que tuvo -obviamente- el inmediato apoyo del presidente.

Luego agregaré unos comentarios finales.


Carta abierta al Señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires,
Don Horacio Rodríguez Larreta

De mi máximo respeto:
He apoyado y cumplido plenamente las medidas dispuestas por la Ciudad (en la que habito) y por el gobierno nacional. Felicito su compromiso en esta hora difícil y su excelente disposición de trabajo conjunto con el señor Presidente de la República más allá de divergencias partidarias. Sin embargo, creo humildemente que es en estas situaciones donde ha de extremarse el cuidado frente al peligro del abuso de poder y el exceso en las restricciones.

La exigencia a las personas de más de 70 años de obtener un permiso diario justificado para salir de su casa es, claramente, una violación de tales límites. Además de ser nítidamente inconstitucional, resulta humillante y discriminatoria. Carece de sustento científico, porque si no debería aplicarse el mismo criterio para las demás personas integrantes de grupos de riesgo (espero no lo tome como una sugerencia). Es decir, que debería vedarse la salida a la calle sin permiso de toda la gente hipertensa, diabética, obesa, con EPOC, asmática, y una larga lista.

Y un corolario aún más duro: si el día de mañana se descubriera, por ejemplo, que determinada etnia es más proclive a contraer el COVID-19 o a morir a causa de él, también se le podría cercenar el derecho de salir de su casa, con los mismos fundamentos. Es, en fin, un plano inclinado resbaloso que es menester evitar.

Le suplico modesta y respetuosamente, señor Jefe de Gobierno, que dé marcha atrás, como persona inteligente y bien intencionada que Usted es, en esta medida, que ha de causar posiblemente mucho más daño que el bien que pueda traer. Desde ya, muchas gracias.

Ricardo Rabinovich-Berkman
Catedrático de la UBA
DNI. 13416207

Lo que está ocurriendo con las “medidas de excepción” es solo una avanzada del plan general de dominación. Lo que está sucediendo es como un gran ensayo de sometimiento a la voluntad del Estado con la amenaza del contagio como pretexto.

No sé si el jefe de gobierno que se supone abreva en otras convicciones (¿abreva en otras convicciones?) ha tomado debida conciencia de lo que decretó pero espero que haya millones de “Ricardos” que desafíen su autoridad. Tomando todos los recaudos, por supuesto, pero enseñándole bien quiénes somos los dueños de nuestras vidas aquí.

Y así como hoy en día es el centro del tema la decisión de Rodríguez Larreta, todos los días y multiplicado por millones y en cientos de campos de la vida individual, ese mismo centro de queja y rebelión debería ser el presidente y su fascista agrupación “Frente de Todos” que como todo el mundo sabe está comandada desde el Instituto Patria por la comandante Fernández, la dueña de todos los rencores y de todas las malicias.

La libertad está en peligro en la Argentina. Lo digo desde hace mucho. Mucho antes de que se conociera el CV19 y de que ese virus aparecería sobre la faz de la Tierra.

La vida tal como la conocemos (aun cuando desde que tengo uso de razón estuvo limitada por enormes restricciones individuales) puede descender aún más, a sótanos profundos de los cuales no se vuelve sin convulsiones dramáticas.Yo sé que hay muchos argentinos que creen que una desgracia semejante no puede ocurrir aquí por una serie de circunstancias. Eso es lo mismo que pensaron países enteros que sufrieron o incluso aún sufren dictaduras atroces. Si no detenemos este tsunami contra los derechos civiles, Argentina será un territorio conquistado por la bota del totalitarismo. Y una vez que esa bota te pisa la cabeza y te roba todo lo que tenés, es muy difícil recuperarse.    

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