
Carlos Mira, The Post FMGN Press
La costa de Miami Beach está a punto de convertirse en uno de los proyectos de arte ambiental más ambiciosos del planeta gracias a la iniciativa liderada por la argentina Ximena Caminos, creadora de REEFLINE, un corredor submarino de aproximadamente 11 kilómetros que combinará arte público, restauración ecológica y turismo sustentable.
The Post FMGN Press tuvo la posibilidad de acceder a una muestra de este extraordinario proyecto en una visita organizada por el Miami CVB en Key Biscayne, a través de la compañía Diver’s Paradise que brinda un servicio de excursiones mar adentro en la costa sur de la Florida para hacer snorkel, buceo o simplemente divertirse abordo.
Ellos proveen todo el equipamiento necesario, (patas de rana, googles, respiradores, tanques de oxigeno, n fin, todo lo necesario para pasar un gran momentos.

Así, con una excelente tripulación que se encargó de nosotros, llegamos al parque acuático que dirige Ximena.
La propuesta nace de una realidad poco conocida por muchos visitantes de South Beach: frente a las playas existe un arrecife natural que forma parte del ecosistema coralino del sur de Florida, uno de los más amenazados del mundo por el calentamiento global, el blanqueamiento de corales y el avance urbano. Caminos tomó ese problema ambiental y decidió convertirlo en una plataforma cultural global.
Según explicó la propia Caminos en distintas entrevistas, la idea de REEFLINE es “amplificar” el trabajo de la naturaleza mediante estructuras artísticas capaces de funcionar también como arrecifes híbridos. Es decir: esculturas diseñadas no solo para ser observadas, sino para convertirse en hábitat marino real para peces, corales y otras especies oceánicas.

El proyecto fue concebido en 2019 y obtuvo respaldo ciudadano en Miami Beach mediante un bono municipal de cinco millones de dólares. Desde entonces, REEFLINE evolucionó hasta convertirse en una iniciativa interdisciplinaria que reúne arquitectos, biólogos marinos, ingenieros costeros, artistas y científicos ambientales. El masterplan general fue desarrollado por la prestigiosa firma de arquitectura OMA, liderada en este proyecto por el arquitecto japonés Shohei Shigematsu.
La primera gran instalación del corredor submarino comenzó a desplegarse frente a Miami Beach en 2025 bajo el nombre “Concrete Coral”, creada por el artista argentino Leandro Erlich. La obra consiste en 22 automóviles de tamaño real fabricados con hormigón marino ecológico y hundidos en el océano para transformarse en soporte de vida coralina. El concepto apunta a resignificar el automóvil —símbolo histórico de contaminación— convirtiéndolo en una herramienta de regeneración ambiental.

Las esculturas están siendo colonizadas por más de 2.200 corales nativos cultivados especialmente en laboratorios asociados al proyecto. Muchos de esos corales provienen de ejemplares sobrevivientes al devastador evento de blanqueamiento que afectó Florida en 2023, algo que los científicos consideran clave para desarrollar especies más resistentes al aumento de temperatura del océano.
REEFLINE también planea incorporar obras de otros artistas internacionales. Entre ellas se encuentra “Heart of Okeanos”, del escultor británico Petroc Sesti, inspirada en el corazón de una ballena azul, y “Miami Reef Star”, una gigantesca constelación submarina creada por Carlos Betancourt y el arquitecto Alberto Latorre, diseñada para fomentar la colonización marina.
Además del impacto ecológico, el proyecto apunta a transformar la identidad cultural y turística de Miami Beach. La idea es crear un “museo submarino” gratuito y accesible mediante snorkel, kayak o buceo, posicionando a la ciudad como referencia internacional en arte climático y ecoturismo.

Caminos, nacida en Buenos Aires, tiene una larga trayectoria vinculada al arte contemporáneo y al urbanismo cultural. Fue una de las figuras detrás de Faena Art, impulsando proyectos culturales en Puerto Madero y luego en Miami Beach junto al empresario Alan Faena. También participó en iniciativas urbanas como The Underline, el enorme parque lineal bajo el metro aéreo de Miami.
Con REEFLINE, sin embargo, Caminos llevó su visión un paso más allá: fusionar activismo climático, ciencia y arte público en una obra permanente bajo el océano. En varias oportunidades sostuvo que el objetivo final no es únicamente crear esculturas, sino generar conciencia sobre la crisis ambiental. “Estamos en uno de los grandes puntos de inflexión climáticos”, afirmó. “Si no actuamos ahora, los arrecifes podrían desaparecer”.
El regreso a la marina fue con música de Jimmy Buffett y surcando un mar turquesa quien la naturaleza nos permitió disfrutar junto a un excelente grupo, organizado por la oficina de turismo de Miami.

