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Marriott propone seis destinos poco explorados de América Latina para viajeros que buscan experiencias auténticas

Carlos Mira, The Post FMGN Press

El turismo comienza a mirar cada vez más allá de los circuitos tradicionales. Para muchos viajeros, la búsqueda ya no pasa únicamente por conocer los grandes íconos de una ciudad o descansar en las playas más famosas, sino por encontrar lugares menos transitados, entrar en contacto con las comunidades locales y descubrir paisajes, sabores y tradiciones que permitan comprender mejor cada destino.

Esa tendencia, conocida internacionalmente como off the beaten path, gana terreno en América Latina y el Caribe, una región que ofrece una amplia variedad de escenarios todavía capaces de sorprender: desde selvas tropicales y reservas naturales hasta pueblos históricos, costas poco exploradas y territorios donde las tradiciones mantienen un papel central.

Dentro de ese universo, Marriott International reúne distintas alternativas de alojamiento que pueden funcionar como base para explorar algunos de esos destinos desde una perspectiva diferente. La propuesta combina el descubrimiento del entorno con experiencias de gastronomía, naturaleza, cultura y bienestar.

Quito: historia y naturaleza en plena cordillera de los Andes

La capital ecuatoriana ofrece una combinación poco habitual entre patrimonio histórico y grandes paisajes naturales. Rodeada por los Andes, Quito fue el primer Centro Histórico en ser reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y conserva iglesias, plazas, museos y construcciones coloniales que permiten recorrer buena parte de la historia del país.

El JW Marriott Quito puede utilizarse como base para conocer la ciudad y sus alrededores, incluyendo la visita a la Mitad del Mundo y diferentes escenarios de la región andina.

La experiencia también continúa dentro del hotel, con una propuesta gastronómica y espacios destinados al bienestar. Entre ellos se encuentra Zumay Health Club & Spa, que incorpora ingredientes locales como el cacao en sus tratamientos.

Paracas: desierto, océano y fauna marina en Perú

En la costa peruana, la bahía de Paracas presenta uno de los paisajes más singulares del país: un territorio en el que el desierto prácticamente se encuentra con el océano Pacífico.

El Hotel Paracas, a Luxury Collection Resort, Paracas permite utilizar esta localidad como punto de partida para recorrer algunos de sus principales atractivos naturales. Entre ellos se encuentran las Islas Ballestas, donde pueden observarse lobos marinos y numerosas especies de aves, y la Reserva Nacional de Paracas, caracterizada por la combinación de dunas, acantilados y mar.

Después de las excursiones, la propuesta se orienta al descanso, con gastronomía basada en productos y sabores peruanos, tratamientos de spa y espacios pensados para disfrutar del paisaje costero.

Guatapé: naturaleza y agua en el interior de Colombia

A poca distancia de Medellín, Guatapé ofrece un paisaje marcado por montañas, vegetación y el enorme embalse que caracteriza a la región. Es un escenario especialmente atractivo para quienes buscan combinar actividades al aire libre con descanso.

En ese entorno se encuentra The Brown, Autograph Collection, concebido como un refugio integrado al paisaje. Desde allí es posible realizar caminatas, actividades náuticas y recorridos por el embalse, además de visitar dos de los grandes atractivos de la zona: la Piedra del Peñol y el propio pueblo de Guatapé, reconocido por sus fachadas coloridas.

El entorno permite así combinar naturaleza y aventura con una estadía orientada al descanso y al contacto con el paisaje antioqueño.

Guyana: una capital para descubrir y una selva por explorar

Guyana aparece como una de las alternativas menos convencionales de esta selección. Su capital, Georgetown, permite combinar la exploración urbana con excursiones hacia algunos de los ambientes naturales más remotos de Sudamérica.

El Guyana Marriott Hotel Georgetown, situado frente al Atlántico, ofrece una base para recorrer mercados, edificios históricos y distintos espacios de la capital. Pero uno de los grandes atractivos del país se encuentra bastante más allá de Georgetown.

Entre las excursiones posibles aparece la Catarata Kaieteur, una de las cascadas de caída libre más altas del mundo, además de diferentes experiencias vinculadas con la selva amazónica y la biodiversidad guyanesa.

El regreso a Georgetown permite recuperar el ritmo urbano y disfrutar de gastronomía local y servicios de hospitalidad en un entorno pensado como contrapunto de las jornadas de exploración.

Costa Rica: naturaleza en estado puro junto al Parque Nacional Carara

La biodiversidad es uno de los principales motivos para elegir Costa Rica como destino, pero también existen alternativas para alejarse de los circuitos más conocidos.

En las cercanías del Parque Nacional Carara, Santa Lucía Jungle Hacienda, Autograph Collection propone una experiencia vinculada directamente con la selva tropical. La propiedad se encuentra dentro de una reserva natural de 150 hectáreas y combina elementos asociados a la historia de una antigua hacienda con instalaciones contemporáneas.

El entorno permite realizar caminatas por senderos, observar especies como guacamayos escarlata y monos capuchinos, realizar safaris por el río y participar de experiencias inspiradas en la filosofía costarricense de Pura Vida.

La propuesta apunta especialmente a quienes buscan naturaleza, aventura y bienestar en un mismo viaje, con la posibilidad de explorar uno de los ecosistemas más diversos del país desde un alojamiento de perfil boutique.

Caribe colombiano: Santa Marta entre playas, selva y montaña

Santa Marta ofrece una combinación singular: playas caribeñas, patrimonio histórico y acceso a algunos de los escenarios naturales más importantes de Colombia.

El Santa Marta Marriott Resort Playa Dormida está ubicado frente al Caribe y cerca del centro histórico de la ciudad. Desde allí, el viajero puede combinar jornadas de playa con excursiones al Parque Nacional Natural Tayrona o avanzar hacia la Sierra Nevada de Santa Marta.

La ubicación permite además experimentar la gastronomía regional y disfrutar de espacios destinados al descanso, en una zona donde el mar y la montaña forman parte de un mismo paisaje.

Panamá: una alternativa de playa sobre el Pacífico

En la costa del Pacífico panameño, Buenaventura, Autograph Collection ofrece una experiencia diferente a la de los tradicionales destinos urbanos del país.

El resort está rodeado de jardines tropicales y playas de arena dorada, con opciones que incluyen descanso frente al mar, actividades acuáticas y recorridos por los paisajes naturales de la Riviera Pacífica.

Su cercanía con Ciudad de Panamá facilita además combinar unos días de naturaleza y playa con una visita a la capital. La gastronomía local y el entorno tropical completan una propuesta orientada a quienes buscan una experiencia costera alejada de los circuitos más convencionales.

Viajar más allá de los lugares conocidos

El auge de los viajes off the beaten path refleja un cambio en las preferencias de una parte de los turistas: el destino ya no se limita a una lista de monumentos o atractivos que hay que visitar, sino que comienza a valorarse también por la posibilidad de generar una relación más directa con el paisaje, la cultura y las comunidades.

En ese contexto, América Latina ofrece un territorio especialmente amplio para descubrir. Selvas, costas, montañas, ciudades históricas y pequeñas comunidades permiten construir itinerarios diferentes, en los que la experiencia del viaje adquiere tanto protagonismo como el lugar elegido para pasar la noche.

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