
El país incorporó su 64.º Parque Nacional y Arizona suma su cuarto. El antiguo Chiricahua National Monument fue elevado oficialmente a esa categoría tras la promulgación de una ley firmada el 20 de octubre de 2026. Sus espectaculares formaciones rocosas, su biodiversidad y su historia vinculada a los pueblos originarios lo convierten en uno de los destinos naturales más singulares del suroeste estadounidense.
Stella Maris Haus, The Post FMGN Press, Turismo
Estados Unidos tiene un nuevo Parque Nacional. Se trata de Chiricahua National Park, ubicado en el sudeste del estado de Arizona, un territorio de paisajes casi irreales donde miles de formaciones rocosas se elevan sobre valles, bosques y montañas.
La transformación se concretó el 20 de octubre de 2026, cuando el presidente Donald Trump firmó la ley Chiricahua National Park Act, que convirtió al antiguo Chiricahua National Monument en el parque número 64 del sistema nacional estadounidense.
La decisión representa un reconocimiento a la extraordinaria importancia geológica, natural y cultural de la región, y abre nuevas oportunidades para impulsar el turismo en una zona menos conocida que otros grandes destinos del estado, como el Gran Cañón.

Un paisaje que parece de otro planeta
Uno de los grandes atractivos de Chiricahua es su impresionante geografía. El parque protege aproximadamente 12.000 acres (unas 4.856 hectáreas) de un paisaje dominado por gigantescas columnas de roca, pináculos, agujas y bloques pétreos que parecen desafiar las leyes del equilibrio.

Estas formaciones, conocidas geológicamente como hoodoos, son el resultado de una enorme erupción volcánica ocurrida hace aproximadamente 27 millones de años. Con el paso del tiempo, la erosión fue modelando las rocas volcánicas hasta producir las extraordinarias estructuras que hoy caracterizan al lugar.
No sorprende que la región sea conocida como el «Wonderland of Rocks» (el País de las Maravillas de las Rocas).
El paisaje adquiere diferentes tonalidades según la hora del día. Los tonos rojizos, ocres y dorados de las formaciones contrastan con el verde de la vegetación y el azul del cielo de Arizona, ofreciendo escenarios particularmente atractivos para la fotografía y la contemplación de la naturaleza.
Un encuentro de ecosistemas y biodiversidad

Chiricahua se encuentra en una región montañosa conocida como Sky Islands (islas del cielo), denominación que identifica a las cadenas montañosas que emergen de las extensas zonas áridas del suroeste estadounidense.
Su particular ubicación permite el encuentro de distintos ecosistemas: los desiertos de Sonora y Chihuahua, las regiones montañosas de las Rocosas y los ambientes naturales vinculados a la Sierra Madre mexicana.
Esta combinación genera una biodiversidad excepcional, con una importante variedad de especies vegetales y animales.
El parque es especialmente interesante para los aficionados al avistamiento de aves, la observación de fauna silvestre, el senderismo y la exploración de ambientes naturales.
La historia de los pueblos originarios
La importancia de Chiricahua no se limita a sus atractivos geológicos.
El territorio forma parte de la historia ancestral de los pueblos apaches chiricahuas, para quienes estas montañas tienen un profundo significado cultural y espiritual.
La región conserva huellas de miles de años de presencia humana y también testimonios de la historia de los primeros pobladores y familias que se establecieron en la zona.
El reconocimiento como Parque Nacional contempla la preservación de este patrimonio cultural y el respeto por los sitios tradicionales y ceremoniales de las comunidades indígenas.
De monumento nacional a Parque Nacional

Chiricahua ya contaba con protección federal desde 1924, cuando el presidente Calvin Coolidge lo declaró Monumento Nacional para preservar sus extraordinarias formaciones geológicas.
Más de un siglo después, la nueva legislación le otorgó la categoría de Parque Nacional, convirtiéndolo en el primero en incorporarse a la lista estadounidense desde la designación de New River Gorge, en Virginia Occidental, en 2020.
Con esta incorporación, Estados Unidos alcanza los 64 parques nacionales oficialmente designados, mientras que Arizona suma cuatro: Grand Canyon, Petrified Forest, Saguaro y ahora Chiricahua.
Es importante señalar que la nueva categoría no implica una ampliación territorial ni un aumento automático del presupuesto. Se trata fundamentalmente de un reconocimiento institucional y una mayor jerarquización de un espacio natural que ya estaba protegido.
Una nueva alternativa para descubrir Arizona

El parque se encuentra cerca de Willcox, en el condado de Cochise, aproximadamente a dos horas en automóvil desde Tucson.
Sus principales actividades incluyen senderismo por caminos que atraviesan las formaciones rocosas, recorridos panorámicos en automóvil, observación de aves y fauna, campamentos y contemplación del cielo nocturno.
Actualmente recibe alrededor de 50.000 a 60.000 visitantes por año, una cifra relativamente modesta frente a los grandes parques nacionales estadounidenses.
La nueva designación podría incrementar su visibilidad internacional y convertirlo en una alternativa atractiva para quienes buscan descubrir una faceta diferente de Arizona.
Para los viajeros que ya conocen el Gran Cañón o los paisajes desérticos más tradicionales del oeste estadounidense, Chiricahua ofrece una experiencia diferente: un territorio de montañas, bosques y gigantescas esculturas naturales que parecen surgir de otro mundo.
Con Chiricahua, Estados Unidos incorpora una nueva joya a su extraordinario patrimonio natural y suma un motivo más para explorar los paisajes menos conocidos del país.
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