
Miles de argentinos planean viajar a Estados Unidos para seguir a la Selección durante la Copa Mundial de la FIFA 2026. Para quienes tengan algunos días libres entre partidos o quieran transformar el viaje en una experiencia mucho más completa, existe una ruta poco explorada por los visitantes internacionales que combina música, gastronomía, naturaleza, historia y algunos de los paisajes más sorprendentes del centro-sur estadounidense.
El recorrido une la ciudad de Kansas City con los principales atractivos de Arkansas, atravesando carreteras escénicas, parques naturales, pueblos encantadores y destinos ideales para descubrir una faceta diferente de Estados Unidos.
Kansas City: el punto de partida

Ubicada en el corazón del país, Kansas City es famosa por tres cosas: el jazz, las fuentes y la barbacoa.
Antes de emprender el viaje conviene dedicar al menos dos días a recorrer el distrito histórico de 18th & Vine, considerado uno de los lugares más importantes en la historia del jazz estadounidense, visitar el moderno distrito de entretenimiento Power & Light y degustar algunas de las legendarias costillas ahumadas que han convertido a la ciudad en una referencia gastronómica nacional.
Los amantes del deporte también encontrarán atractivo visitar los alrededores de los estadios de los equipos profesionales locales y sumergirse en la cultura deportiva estadounidense.
Primera parada: Bentonville, la sorprendente capital cultural de Arkansas

A unas tres horas y media por carretera desde Kansas City aparece uno de los destinos más inesperados del sur de Estados Unidos: Bentonville.
Conocida por ser la ciudad donde nació Walmart, Bentonville se transformó en los últimos años en uno de los polos culturales más importantes del país gracias al extraordinario Crystal Bridges Museum of American Art.
El museo, rodeado de senderos y bosques, alberga obras maestras del arte estadounidense en un entorno arquitectónico espectacular y con acceso gratuito.
La ciudad también se convirtió en una referencia internacional para el ciclismo de montaña gracias a cientos de kilómetros de senderos especialmente diseñados para bicicletas.
Fayetteville y las montañas Ozark

A menos de una hora de Bentonville se encuentra Fayetteville, una vibrante ciudad universitaria enclavada en las montañas Ozark.
Su centro histórico ofrece restaurantes, cervecerías artesanales, música en vivo y una atmósfera relajada muy diferente a la de las grandes ciudades estadounidenses.

Desde allí es posible explorar algunas de las rutas panorámicas más bellas del estado, atravesando bosques, colinas y miradores que muestran por qué la región de Ozark es considerada uno de los grandes tesoros naturales del país.
Eureka Springs: un pueblo detenido en el tiempo

Continuando hacia el este aparece uno de los destinos más pintorescos del viaje: Eureka Springs.
Construida sobre las laderas de las montañas, esta pequeña localidad parece salida de una película. Sus calles sinuosas, edificios victorianos, galerías de arte, hoteles históricos y cafés independientes la convierten en una de las ciudades más encantadoras del sur estadounidense.
Es un excelente lugar para pasar una noche y disfrutar de una experiencia completamente distinta al típico viaje urbano.
Naturaleza en estado puro: Buffalo National River

El siguiente tramo conduce al espectacular Buffalo National River, considerado uno de los ríos más hermosos de Norteamérica.
Protegido como el primer río nacional de Estados Unidos, ofrece oportunidades para practicar kayak, canotaje, senderismo y observación de fauna silvestre.
Los impresionantes acantilados de piedra caliza, los bosques frondosos y las aguas cristalinas convierten la zona en una parada obligatoria para quienes buscan naturaleza auténtica.
Hot Springs: aguas termales y arquitectura histórica

El viaje continúa hacia Hot Springs, una ciudad que creció alrededor de sus famosas aguas termales naturales.
Aquí se encuentra el histórico Hot Springs National Park, donde los visitantes pueden recorrer senderos, admirar edificios de principios del siglo XX y relajarse en baños termales inspirados en la época dorada del turismo estadounidense.
La combinación de naturaleza, historia y bienestar convierte a Hot Springs en uno de los destinos más singulares del estado.
Little Rock: la capital de Arkansas

Antes de regresar o continuar hacia otros destinos mundialistas, vale la pena dedicar una jornada a Little Rock.
La capital estatal ofrece museos, zonas gastronómicas junto al río Arkansas, espacios verdes y una interesante historia vinculada al movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos.
Su tamaño manejable permite recorrerla cómodamente en un día mientras se disfruta de una atmósfera mucho más relajada que la de las grandes metrópolis estadounidenses.
Una alternativa diferente para el Mundial

Mientras millones de visitantes concentrarán sus recorridos en ciudades como New York City, Los Angeles o Miami, este road trip entre Kansas City y Arkansas ofrece una oportunidad única para descubrir una cara menos conocida del país.
Entre música, gastronomía, montañas, ríos, pueblos históricos y parques naturales, la ruta permite experimentar la auténtica esencia del interior estadounidense mientras se aprovecha al máximo un viaje que, para muchos argentinos, será una ocasión irrepetible.

