
Carlos Mira, The Post FMGN Press, Turismo
Para buena parte de los viajeros, Florida es una postal repetida: playas interminables o parques temáticos de escala global. Sin embargo, quienes se animan a recorrer el estado en auto descubren rápidamente que el trayecto puede ser tan atractivo como el destino. El viaje entre Miami y la región de Central Florida —de entre tres y cuatro horas según el ritmo— ofrece una secuencia de paisajes, pueblos y experiencias que amplían la idea tradicional del llamado “Estado del Sol”.
Las rutas más utilizadas, como el Florida’s Turnpike combinado con la I-4 o la US-27, funcionan como arterias que conectan dos mundos: el dinamismo del sur con la calma del interior. En ese tránsito, el viaje deja de ser un simple desplazamiento y se convierte en una experiencia en sí misma.
El recorrido, además, dialoga con distintos perfiles de viajeros. Las familias encuentran parques y actividades al aire libre pensadas para chicos, mientras que grupos de amigos o parejas pueden inclinarse por el ritmo pausado de pequeñas ciudades con identidad propia, donde abundan restaurantes independientes, bares locales y cervecerías artesanales.
Para quienes ya tienen previsto viajar a Florida —incluso con la excusa del clima futbolero que rodea a la Copa Mundial de la FIFA—, incorporar este road trip suma una dimensión menos explorada del destino: la de su autenticidad cotidiana.
Davenport: la antesala del centro
A unas tres horas de Miami, Davenport aparece como una parada natural. Su ubicación estratégica, cerca de la I-4, la convierte en una base frecuente para quienes se dirigen hacia el centro del estado.
Lejos del vértigo de los grandes centros turísticos, Davenport propone una pausa: cafés relajados, restaurantes sin pretensiones y pequeñas zonas comerciales que invitan a bajar el ritmo antes de continuar.
Lake Wales: naturaleza y postal histórica
A unos 40 minutos, Lake Wales introduce uno de los paisajes más emblemáticos del interior floridano. Allí se encuentra Bok Tower Gardens, un jardín histórico donde senderos entre vegetación nativa conducen a una imponente torre de campanas de estilo art déco.
El lugar combina contemplación, historia y naturaleza en una experiencia que contrasta con la intensidad de los parques temáticos.
A poca distancia, el Westgate River Ranch Resort & Rodeo ofrece un giro de registro: una inmersión en la cultura country estadounidense. Cabalgatas, pesca, fogatas y rodeos de fin de semana construyen una escena que parece más cercana al Lejano Oeste que al imaginario clásico de Florida.
Winter Haven: el corazón familiar del recorrido

A media hora de Lake Wales, Winter Haven se posiciona como una parada clave, especialmente para familias. La ciudad es conocida por su cadena de lagos interconectados y por albergar el LEGOLAND Florida Resort.
El complejo reúne atracciones interactivas, áreas temáticas construidas con millones de piezas LEGO y propuestas que estimulan la creatividad infantil. A su alrededor, otras opciones amplían la experiencia: el acuario SEA LIFE Florida y el Peppa Pig Theme Park Florida.
La concentración de propuestas orientadas a chicos convierte a Winter Haven en una escala estratégica dentro del itinerario. Al mismo tiempo, la ciudad también ofrece alternativas para adultos: restaurantes a la orilla del lago, bares distendidos y cervecerías artesanales que invitan a cerrar el día con un atardecer.
Lakeland: cultura, naturaleza y arquitectura

El tramo final del recorrido, a unos 25 o 30 minutos, conduce a Lakeland. Su identidad está marcada por la presencia de múltiples lagos y por una combinación equilibrada entre naturaleza, vida cultural y gastronomía.
El centro histórico reúne galerías de arte, tiendas independientes y restaurantes que priorizan productos locales. Entre los espacios más frecuentados aparece el Bonnet Springs Park, un parque urbano gratuito con senderos, jardines y actividades culturales, además de albergar el Florida Children’s Museum.
En las afueras, el Safari Wilderness propone una experiencia poco habitual: safaris guiados en los que es posible observar jirafas, cebras y antílopes en entornos abiertos.
Lakeland también guarda un atractivo singular para los interesados en arquitectura. En el campus del Florida Southern College se encuentra uno de los conjuntos de obras más importantes del arquitecto Frank Lloyd Wright en el sur de Estados Unidos.

Un viaje que redefine el destino
Más que un simple traslado, el road trip entre Miami y Central Florida revela una faceta menos difundida del estado: paisajes preservados, ciudades acogedoras y experiencias que escapan al circuito turístico tradicional.
Para quienes planean visitar la región —ya sea por los parques temáticos o por eventos internacionales—, sumar algunos días a este recorrido permite descubrir que Florida no se agota en sus íconos más conocidos. En muchos casos, los mejores recuerdos no están en el destino final, sino en el camino.

