Admitir tarde lo que te advertía tu instinto
La autodestrucción es provocativa. Transgresora. Es, de cierta manera, erótica. Algunas personas se ponen bolsas de nylon en la cabeza para desafiar el éxtasis. Otras coquetean con su propia quiebra para estimular su placer. Otras explotan esas debilidades de la mente….



