
Pedro Corzo, Especial para The Post FMGN Press (*)
La Asamblea General de Naciones Unidas fue el escenario escogido por el canciller de la abyección, Bruno Rodríguez, para presentar una vez más al totalitarismo castrista como víctima de Estados Unidos. Una verdadera farsa que inicio hace más de seis décadas Raúl Roa, quien cumplió su tarea de sicario diplomático con tanta excelencia, que su amo lo titulo canciller de la dignidad, gracias a sus notables condiciones histriónicas y de manipulación.
El castrismo, un sistema con vasta experiencia en la generación de espectáculo, sigue usando la propaganda y la mesura de sus enemigos como instrumentos para desestabilizarlos y difundir sus mentiras, siendo una de las mejores fomentadas el calificar el embargo de Estados Unidos como un bloqueo a la Isla, cuando este país es el mayor proveedor de alimentos y mercancías en general a Cuba, superando a España y China.
La primera vez que se planteó en Naciones Unidas el debate sobre el embargo fue en 1992, siendo Isidoro Malmierca Peoli, un sujeto que procedía del desaparecido Partido Socialista Popular y uno de los fundadores del poderoso cuerpo de la Seguridad del Estado, junto a otros depredadores como fueron Ramiro Valdés, Jose Abrantes y Manuel Piñeiro Losada, cada uno de los cuales, cuentan con cientos sino miles, de asesinatos a su haber.
Para aquellos que miran con asombro las decenas de miembros de la misión cubana ante Naciones Unidas que han sido expulsados por el gobierno de Estados Unidos, tienen la mejor respuesta cuando conocen que un canciller castrista, fue uno de los forjadores de los órganos represivos y de espionaje cubano. Malmierca, fungió como canciller por 16 años, así que la reciente expulsión del policía y espía disfrazado de diplomático, Richard Tur de la Concepcion es consecuencia de que la diplomacia cubana está fundamentalmente dedicada al servicio del partido y sus funcionarios y no del estado cubano.
Aunque detentan el poder hace 67 años, la mayoría del pueblo cubano rechaza el sistema totalitario. Los cubanos no confían que la clase gobernante tenga capacidad y menos disposición para resolver los innumerables problemas que le agobian, situación, que se ha visto fortalecida con la derrota internacional que ha sufrido el castrismo en Naciones Unidas.
Es harto conocido que los hermanos Castro cultivaron intensamente el liderazgo político y social de las naciones que accedían a la independencia, particularmente en África. Fidel, como los antiguos colonialistas regalaban a los nativos algunos servicios a cambio de que en los foros internacionales le concedieran su favor, simultáneamente, asumían su papel de mártir ante Estados Unidos para que así sus aliados justificaran el voto, esta situación se bien repitiendo desde hace décadas, aunque los gobiernos africanos deben conocer los crímenes contra el pueblo cubano en los que ha incurrido su aliado.
Muchos menos comprensible es la conducta de los gobiernos latinoamericanos en relación a Cuba en los foros internacionales. La mayoría de nuestras republicas votan a favor del totalitarismo, aunque saben de muy cerca que el gobierno de la Isla demoniza el embargo porque el fin de este haría posible el acceso a créditos que facilitarían su gestión a costa del patrimonio estadounidense.
No obstante, el aliado en estas votaciones mas deleznable es la Union Europea, que año tras año vota en contra del embargo justificando así todas las tropelías del castrismo a la vez que mantiene una asignación de fondos para Cuba de 125 millones de euros para el periodo presupuestario 2021-2027, cantidad duplicada en base al ciclo anterior, ayuda, que se cumple por medio de diferentes programa entre otros, el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, sin embargo, los críticos a esa colaboración están siendo cada vez más, de ahí, que el voto en contra de la propuesta castrista y de la abstención, hayan aumentado entre los países miembros de la UE.
La doble moral de los países con gobiernos democrático en relación al totalitarismo insular es incomprensible, las democracias no deberían respaldar dictaduras, eso resta para sus iguales como Rusia, el mejor aliado de Cuba, la República Popular China, Irán, Corea del Norte y España, supuestamente un aliado ideológico, no obstante, es fácil entender las opuestas actitudes del actual embajador estadounidense en Naciones Unidas, Mike Waltz con la de la embajadora Samantha Power que se abstuvo en la votación en relación al embargo seguido por Israel.
(*) Pedro Corzo es un periodista y escritor cubano, perseguido y encarcelado por la dictadura castrista. Exiliado en Miami, escribió mas de 20 años para el Miami Herald. The Post FMGN Press tiene el honor de contar con su columnas semanales.

