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Europa observa con inquietud la amenaza de Trump de abandonar la OTAN en medio de la guerra con Irán

Luis Pedro López Bosch, The Post FMGN, Corresponsal en Europa

Madrid, Abril 2, 2026.- Las capitales europeas asisten con creciente preocupación a una nueva escalada verbal de Donald Trump, quien aseguró que está “absolutamente” considerando retirar a Estados Unidos de la OTAN, en lo que ya es percibido como el momento más delicado para la alianza en décadas.

El detonante inmediato ha sido la negativa de los socios europeos a acompañar la ofensiva militar que Washington lanzó junto a Israel contra Irán a fines de febrero. Sin respaldo del bloque atlántico, la Casa Blanca endureció su retórica y dejó entrever que la continuidad de Estados Unidos dentro de la alianza ya no está garantizada.

Desde Europa, la reacción ha sido doble: cautela pública y alarma privada. Referentes políticos y analistas coinciden en que el daño ya está hecho, incluso si la amenaza no se concreta. La esencia misma de la OTAN —la confianza mutua en la defensa colectiva— ha quedado expuesta.

Uno de los puntos más sensibles es que la ofensiva contra Irán se inició sin consulta previa con los aliados y sin activar el artículo 5 del tratado, el mecanismo que obliga a la defensa conjunta ante un ataque. Ese gesto, en términos diplomáticos, fue leído como una señal de unilateralismo que erosiona la base política del bloque.

Mientras tanto, en el frente militar, la operación —bautizada por Washington como “Epic Fury”— no ha logrado los objetivos que se habían insinuado inicialmente, como un eventual colapso del régimen iraní. Por el contrario, la respuesta de Teherán, con el bloqueo del estrecho de Ormuz, ha tenido consecuencias globales: suba del precio del petróleo, interrupciones en cadenas de suministro y temores crecientes de recesión internacional.

En Londres, el primer ministro Keir Starmer buscó bajar el tono del conflicto político con Washington, calificando los ataques verbales como “ruido”. Sin embargo, avanzó en paralelo en una estrategia concreta: reforzar la cooperación con la Unión Europea en materia económica y de seguridad, y liderar una iniciativa internacional —sin participación estadounidense— para reabrir el vital paso marítimo en el Golfo Pérsico.

Las tensiones no se limitan al plano estratégico. Trump ha dirigido críticas directas a gobiernos europeos, a los que acusó de cobardía, con comentarios particularmente duros hacia el Reino Unido. Incluso sugirió que el rey Charles III habría respaldado los ataques a Irán, en una afirmación que incomodó a Downing Street en la antesala de una visita oficial del monarca a Washington.

Dentro de la OTAN, el secretario general Mark Rutte ha intentado contener la crisis con gestos de acercamiento hacia Trump, en contraste con la postura mayoritaria de los países miembros, que rechazan la guerra.

En Washington, el frente interno tampoco es homogéneo. Aunque figuras clave de la administración, como el secretario de Estado Marco Rubio, han comenzado a cuestionar la utilidad de la alianza en su forma actual, el Congreso ya se ha movido para limitar cualquier intento unilateral de salida. Una ley aprobada en 2024 exige el aval de dos tercios del Senado o una norma específica para abandonar el tratado fundacional de 1949.

Ese cerrojo legal anticipa un posible choque institucional si la Casa Blanca decide avanzar. Analistas en Bruselas no descartan que el conflicto escale hasta la Corte Suprema, en lo que sería una crisis constitucional de alto voltaje.

Más allá de los aspectos jurídicos, en Europa comienza a consolidarse una conclusión incómoda: la relación transatlántica ha entrado en una fase de incertidumbre estructural. La posibilidad de que Estados Unidos deje de ser un garante automático de seguridad obliga a repensar el equilibrio estratégico del continente.

En ese contexto, algunos líderes europeos empiezan a abandonar la lógica de contención personal hacia Trump y avanzan, con cautela pero decisión, hacia una mayor autonomía defensiva. La crisis actual, más que un episodio aislado, es vista como un punto de inflexión en la arquitectura de seguridad occidental.

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One thought on “Europa observa con inquietud la amenaza de Trump de abandonar la OTAN en medio de la guerra con Irán

  1. Sergio Quiroga

    Mas que estar preocupados por la «escalada verbal» del Presidente, deberian empezar a preocuparse por el nivel de hartazgo de los Americanos, quienes ven que sus impuestos son usados para proteger a supuestos «aliados» que prohiben el paso por el espacio aereo de sus paises.

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