Aruba

Rumores

El presidente fue padre en un día en donde las versiones sobre el colapso de su gobierno arreciaron como nunca. Digo de “su” gobierno como si alguna vez hubiera existido algo como “el gobierno de Alberto Fernández”. En realidad eso nunca ocurrió. Este ha sido, desde que comenzó, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con un regente, puesto por ella misma, en el lugar dibujado de la presidencia.


Lo que sucedió fue que, desde ese dibujo, el presidente intentó darle una impronta personal a su gestión con nombramientos y decisiones que su mandante no toleró.

Uno a uno esos “hombres del presidente” fueron cayendo. Desde ya el manejo de las cajas del Estado (el único interés que tiene un kirchnerista por la “cosa pública”) siempre estuvieron en manos de delegados de la vicepresidente. Ese tema Cristina Fernández lo tuvo claro desde siempre: el dinero público es mío.

Todas las segundas líneas de los ministerios que no eran ocupados directamente por cristino-camporistas estuvieron en manos de militantes de su facción. Desde ya, en los ministerios en donde el ministro les pertenecía, la segunda línea también.

Este organigrama, como no podía ser de otra manera, condujo a una parálisis del gobierno y de la administración. La vicepresidente también dejó en claro, desde el primer momento, que no permitiría que el presidente tomara un vuelo propio. Como consecuencia de ello el 85% de los proyectos de ley que se originaron en el PE, no fueron tratados por el Congreso con mayoría del FdT.

En algunos casos el país debería agradecer que esas divergencias fueron el motivo de que los proyectos no prosperaran. Pero desde el punto de vista político el dato no podría tener una relevancia mayor.   

Ayer fue un día de fuertes rumores en cuanto a nombres. Mientras el presidente declaraba que su hijo ya era socio de Argentinos Juniors y que estaba pensando más en cambiar pañales que en cambiar ministros, la rosca propia del peronismo no se detenía.

La piedra de toque de todo este asunto se ha depositado sobre la cabeza de Martín Guzmán, el ministro de economía. Por distintas razones el titular del palacio de hacienda asumió, simbólicamente, la representación de la continuidad del “gobierno de Fernández”. En el gobierno y fuera de él se sobreentiende que una eventual salida de Guzmán significaría el final virtual de lo que nunca existió, el “albertismo”.

Guzmán jugó una carta fuerte ayer al decir que el gobierno iba a continuar sólo con aquellos que estuvieran consustanciados con el programa que, de alguna manera, él había trazado a través del acuerdo con el FMI.  Se trata poco menos que de una declaración de guerra al kirchnerismo que públicamente rechazó el acuerdo y las políticas que se siguen de él.

Algunos rumores echaron a rodar algunos nombres inverosímiles, entre los que sobresalía Roberto Lavagna. Más allá de que Lavagna es un viejo zorro que no agarraría esta papa caliente sin garantías, nadie puede creer que alguien que profesa el mismo tipo de ideas que causaron el descalabro en el que estamos pueda ser un vehículo para su solución. Creer eso sería desafiar la definición que Einstein ha dado de locura: “Locura es pretender obtener resultados distintos haciendo siempre lo mismo”. Y Lavagna es más de lo mismo.

En tanto, una cuestión que podría ser el certificado de defunción final para las aspiraciones futuras de Fernández comenzó a rodar esta semana con la reunión en el CFI de algunos gobernadores peronistas que tienen ya prácticamente decidido desdoblar las elecciones a gobernador en sus provincias de la fecha en que se realicen los comicios presidenciales.

Esa es una señal definitiva que esos gobernadores quieren despegarse definitivamente de la suerte del presidente y que lo consideran tóxico para sus propios intereses territoriales. Se estima que todos los gobernadores peronistas (unos 20, el resto son de la oposición) ya tendría decidida esa movida.

Otro ministro fetiche cuya suerte podría ser tomada (según se incline hacia un lado u otro) como una señal de lo que terminará ocurriendo es Eduardo De Pedro. Si bien De Pedro es un camporista fiel solamente a Cristina Kirchner, muchos lo señalan como el único capaz de restablecer el diálogo entre el presidente y la vicepresidente.

Si Alberto Fernández decidiera despedirlo del gabinete, el mismísimo Frente de Todos estaría acabado y se desataría una guerra total contra el presidente. Si disimulara esa pretensión corriéndolo de ministerio los efectos podrían amortiguarse pero solo temporalmente.


Mientras el país conocerá mañana un índice de inflación alarmante, superior al 6% mensual. Si Guzmán y el presidente están decididos a llevar hasta las últimas consecuencias la idea de seguir adelante solo con aquellos que estén consustanciados con el “programa”, Roberto Feletti (que declaró que el acuerdo con el Fondo es letra muerta) debería ser el primer eyectado del gobierno. Y a él deberían seguirle en fila todos los camporistas.

¿Dejará Cristina Fernández el dominio de las cajas del Estado porque no comparte con el presidente su línea de gobierno? La respuesta es no. Antes de dejar la “propiedad” de ese dinero que ella cree realmente propio, hará lo que crea conveniente para desalojar al presidente.

Por Carlos Mira
Si querés apoyar a The Post Argentina, podés hacerlo desde aquí.

5 thoughts on “Rumores

  1. Alejandro Fotheringham

    Brillante, su descripción se atiene con dramática precisión a la triste realidad Argentina.

  2. Guillermo

    Tan brillante como desoladora..

  3. Gustavo Pérez Perrone

    Que quien tiene serias dificultades para hablar sea el único capaz de restablecer el diálogo, demuestra claramente el despropósito en que estamos metidos !!

  4. Carlos

    Hoy vi q hablaba ella y ya no soportando+ la inflacion diaria voy
    Hacer algo para contrarrestar puse al
    Duo oriental Larbanois& Carrero el tema
    Milagro y sonrei……
    Oigalo Dr Mira para contrarrestar a.esta
    Mujer

  5. Carlos

    Aca el problema es q hay.20 y.pico de
    Ministerios deberian.existir.8 luego
    Uno ve la Ley de promocion.industrial
    De Tierra del.Fuego.q no.deberia existir
    Es para unos vivos no.+ tambien.otro
    Botin.es la Obra Publica asi vemos
    Como rompen y hacen 1000.veces las
    Mismas.veredas corrupcion…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.