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Fuego despiadado

Un oscuro ministro de un oscuro gobierno de provincia ha puesto de una manera cruel en la luz pública los últimos estiletazos de Cristina Fernández de Kirchner sobre Fernández.


La Argentina debe ser el único país del mundo en donde suceden estas cosas. Mientras del otro lado del Río de la Plata el gobierno de Lacalle Pou está pensando construir una ciudad digital vecina de Colonia del Sacramento para emular al Silicon Valley, el peronismo somete a la Argentina a una antigüedad nauseabunda digna de los tiempos de la mazorca.

El “cuervo” Larroque zarandeó al presidente alzándose contra tres ministros de su riñón -Guzmán, Kulfas y Moroni- de los que pidió públicamente su cabeza por considerar que son ellos (y ellos son Fernández) los que “que están construyendo la derrota”.

A su vez, acusó al presidente de “adulterar el contrato electoral… Nosotros constituimos esta fuerza política, convocamos a Alberto y ganamos las elecciones, sobre la base de una intención de voto que era mayoritariamente hacia Cristina. Alberto no se va a llevar el Gobierno a la mesita de luz”.

Además, el secretario general de La Cámpora aseguró : “El Gobierno es nuestro, somos parte del Frente que generó esta posibilidad de gobernar, no somos ajenos” y opinó que “la generosidad de Cristina no es recíproca de parte de Alberto y otros sectores…Alberto es el que fuerza la ruptura permanentemente con operaciones de desgaste sobre la figura de Cristina y sobre el sector que ella representa”.

“Siempre se habló de un Frente, de una Coalición, de diversidad. Alberto siempre se jactó de que él era el tolerante que escuchaba, entonces que escuche, y dijo que si hacía algo mal se lo digan, y se lo estamos diciendo”, agregó Larroque.

Si esto no es un acto de sedición abierto y coordinado se le parece bastante. 

No hay dudas de que estamos ante una asonada revolucionaria de un sector radicalizado de la coalición de gobierno que admite que la farsa  de la “moderación” de Alberto fue eso: una farsa para seducir a incautos.

Pero lo que está diciendo Larroque es que ese versito terminó; todo aquello era un invento para hacerse del gobierno a través de un ardid porque tenían más que demostrado que si iban con sus caras al descubierto (léase con Kirchner de candidata) no nos los votaba nadie y perdían. Armaron esa máscara para ganar y ganaron. Ahora no necesitan más la máscara: el gobierno es de ellos.

El Instituto Patria no le perdona a Fernández lo que para ellos es haber arriado sus banderas históricas: la pelea con el campo, la pelea con Clarín y la pelea con el Fondo.

Muchas veces, en el  fútbol, cuando un jugador que era bueno y que de repente no logra salir del banco de suplentes de un equipo muy mediocre, uno dice “que mal estará Fulano para que sea suplente en este equipo…”


Algo así podría decirse del gobierno de Alberto Fernández: ¡que desastroso será este gobierno como para que la Argentina racional pida que salven a Guzmán!

Las crisis económicas que derivaron en hiperinflaciones que hicieron tambalear los cimientos de la República empezaron por crisis políticas originadas en las internas del peronismo. Así fue en el rodrigazo y en el gobierno de la Alianza cuando renunció Chacho Álvarez a la vicepresidencia.

Este espectáculo al que estamos asistiendo puede ser el preámbulo de una nueva hiperinflación en la Argentina. El dólar libre es el activo más quedado del país en el último año y medio. Todo se está preparando para un salto monumental.

Por Carlos Mira
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2 thoughts on “Fuego despiadado

  1. Carlos

    Creo.q hay q cambiar pero no coincido
    Con Ud. De votar un Gobierno q haga
    La vereda y luego la rompa 1000 parar
    Robar con la Obra Publica aca en el
    Conurbano bonaerense Ud. Ve jovenes
    Fumando porros de marihuana y cerveza
    Y cada vez + rejas no voto como Ud ni
    Al.frente de todos imaginese.

  2. Juan

    Si la transformacion no para sigamos
    Rompiendo 1000 veces las veredas q
    La gente no se da cuenta xq……

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