
El nuevo United Club, ubicado en el Aeropuerto Intercontinental George Bush, tiene capacidad para 800 pasajeros, una terraza al aire libre con vistas a las pistas, dos bares y once salas privadas para llamadas. La apertura forma parte de una transformación aeroportuaria de US$ 2.600 millones que busca elevar la experiencia de viaje y consolidar a Houston como una de las principales puertas de entrada a América Latina.
Carlos Mira, The Post FMGN Press
United Airlines dio un nuevo paso en su estrategia de modernización con la apertura, este jueves 22 de octubre, de su nuevo United Club en el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston (IAH). Con una superficie de 54.000 pies cuadrados —aproximadamente 5.017 metros cuadrados—, el espacio es presentado por la compañía como el lounge de una aerolínea más grande de todo el continente americano.
La nueva instalación forma parte de la renovación del sector norte de la Terminal B, una obra de gran escala que combina infraestructura aeroportuaria, gastronomía, arte y espacios de descanso para responder a las crecientes exigencias de los viajeros.
Una experiencia aeroportuaria de otra categoría
El nuevo salón fue concebido para que los pasajeros puedan trabajar, comer o descansar antes de abordar sus vuelos, en un ambiente que prioriza el confort y la amplitud.
Entre sus principales características se destacan:
- 800 plazas para pasajeros.
- Una terraza exterior de 1.350 pies cuadrados, equivalentes a unos 125 metros cuadrados, con vistas panorámicas al área de operaciones del aeropuerto.
- Dos bares de servicio completo y dos estaciones de buffet.
- Once salas privadas para llamadas telefónicas, pensadas especialmente para quienes necesitan trabajar durante una escala.
- Conectividad Wi-Fi de alta velocidad y tomas de corriente distribuidas por el salón.
- Una colección de obras de arte seleccionadas, con predominio de artistas de Texas.
La combinación de espacios interiores amplios, iluminación cuidada, materiales contemporáneos y vistas al movimiento de los aviones busca transformar la espera aeroportuaria en una parte más agradable del viaje.
La terraza exterior constituye uno de los elementos distintivos del proyecto, al ofrecer un espacio abierto poco habitual en instalaciones de esta magnitud.
Una terminal completamente renovada
El United Club es uno de los principales atractivos de la nueva Terminal B North Concourse, una instalación de tres niveles y aproximadamente 71.070 metros cuadrados, con 22 puertas de embarque destinadas a vuelos operados con aeronaves principales de la compañía.
La terminal reemplaza instalaciones que databan de 1969 y fue diseñada para mejorar la circulación de pasajeros, ampliar la capacidad operativa y ofrecer áreas de embarque más modernas.
Una de sus ventajas es que todos los vuelos de United que operan desde el nuevo sector norte utilizan puentes de embarque, lo que permite acceder a los aviones sin depender de traslados en autobús hasta posiciones remotas.
El proyecto también incorpora mejoras en el manejo de equipaje, mayor capacidad de acceso vehicular y espacios de circulación más amplios. La renovación del conjunto de la Terminal B permitirá a United operar con 48 puertas de embarque entre los sectores norte y sur.
La compañía estima que la transformación permitirá incrementar en un 40% la cantidad de pasajeros que puede transportar en fechas de máxima demanda durante 2026, en comparación con 2023.
Gastronomía local, arte y nuevos servicios
La propuesta no se limita al salón VIP. El nuevo sector de la terminal incorpora más de 9.750 metros cuadrados destinados a locales gastronómicos y comerciales.
Entre las opciones anunciadas figuran restaurantes y marcas vinculadas con Houston, como B&B Butchers & Restaurant, Rosie Cannonball, Pizaro’s Pizza y Blood Bros. BBQ, además de Katz Coffee y Blue Bell Creameries.
La terminal también suma propuestas de cadenas nacionales, comercios especializados y servicios de bienestar.
Otro de los aspectos destacados es su programa de arte público, con una inversión de US$ 16,8 millones y diez instalaciones principales inspiradas en la identidad cultural de Houston, sus ecosistemas de bayous, su diversidad y su tradición de innovación.
El proyecto contempla, además, una sala sensorial destinada a pasajeros con autismo o sensibilidad a determinados estímulos. Este espacio ofrece un entorno más tranquilo y controlado, pensado para facilitar la experiencia de viaje de niños y adultos.
En materia ambiental, la nueva terminal busca obtener la certificación LEED Gold. Según las proyecciones del proyecto, las medidas incorporadas permitirían reducir un 29% los costos energéticos y más de un 35% el consumo de agua en interiores.
Una inversión de US$ 2.600 millones
La nueva Terminal B North Concourse constituye la pieza central del programa de transformación de la Terminal B, presupuestado en US$ 2.600 millones.
United informó que, desde 2015, sus inversiones en el Aeropuerto Intercontinental George Bush superan los US$ 3.500 millones. La ejecución del proyecto también involucró a proveedores de la región y generó aproximadamente 3.000 puestos de trabajo vinculados con la construcción.
La dimensión de esta inversión refleja la importancia estratégica de Houston para la aerolínea. United cuenta allí con más de 14.000 empleados y opera más de 500 salidas diarias, de acuerdo con los datos difundidos por la empresa.
El aeropuerto funciona como uno de los principales centros de conexiones de la compañía y cumple un papel especialmente relevante en las rutas hacia México, Centroamérica, el Caribe y Sudamérica.
Houston, una puerta estratégica para América Latina
La expansión de la infraestructura aeroportuaria tiene una dimensión que va más allá del mercado estadounidense.
United informó que desde Houston conecta con 65 destinos internacionales, de los cuales 57 se encuentran en América Latina y el Caribe. Esta red convierte al aeropuerto en un punto importante para los pasajeros que viajan entre la región y Estados Unidos, así como para quienes realizan conexiones hacia otros destinos internacionales.
La modernización de la Terminal B permite ampliar la capacidad para recibir pasajeros y operar aeronaves principales, con mayores posibilidades de ajustar la oferta de vuelos a la demanda.
Para los viajeros latinoamericanos, la mejora puede resultar particularmente relevante en itinerarios que incluyen conexiones en Houston, aunque el acceso al salón VIP dependerá de las condiciones de ingreso de cada pasajero.
¿Quiénes pueden ingresar al nuevo United Club?
El acceso no está incluido automáticamente en todos los pasajes de United. La compañía establece distintas modalidades de ingreso, entre ellas las membresías United Club, determinadas tarjetas de crédito elegibles y algunos pasajes de cabinas premium que cumplen con los requisitos correspondientes.
Por eso, quienes tengan previsto realizar una conexión en Houston deberán verificar las condiciones de acceso aplicables a su itinerario y a su categoría de viaje.
La apertura del nuevo salón se suma a la expansión de la oferta de espacios exclusivos de United en IAH, donde la aerolínea cuenta con varias instalaciones, incluido el United Polaris Lounge para determinados pasajeros de larga distancia.
La competencia por la experiencia del pasajero
La inauguración del United Club más grande de América muestra cómo las aerolíneas están ampliando sus inversiones más allá de los aviones y las rutas. Los salones exclusivos, la gastronomía, la conectividad y la comodidad durante las escalas se han convertido en elementos importantes para diferenciar productos y fidelizar clientes.
En ese contexto, Houston apuesta a reforzar su posición como centro de conexiones internacional mediante una infraestructura capaz de acompañar el crecimiento de United.
Con miles de metros cuadrados renovados, nuevas puertas de embarque y un salón de dimensiones excepcionales, la transformación de la Terminal B busca convertir una escala aeroportuaria en una experiencia más cómoda y funcional.
Para United, el desafío ya no consiste solamente en transportar pasajeros de un destino a otro, sino también en mejorar cada etapa del recorrido. Y el nuevo United Club de Houston es una de las apuestas más visibles de esa estrategia.

