Aruba

Huelga de Hambre, acción soberana de los sin derechos.

Pedro Corzo, Especial para The Post FMGN Press (*)

La huelga de hambre ha sido un recurso usado por numerosas personas en todos los rincones del mundo para reclamar derechos, o simplemente para llamar la atención sobre una situación que se considera injusta.

Es una decisión sumamente peligrosa en la que se pone en riesgo la propia vida o se corre el peligro de padecer consecuencias muy lastimosas. Es una acción que se aproxima al suicidio, con la particularidad, de que el deceso puede convertirse en una larga y agotadora agonía.

No pongo en dudas, que si se realizara una investigación sobre cuáles han sido los países donde sus ciudadanos han realizado más huelga de hambre en los últimos sesenta años, Cuba este situada en unos de los tres primeros lugares, a pesar de que exigen numerosas pruebas de que al totalitarismo castrista los huelguistas de hambre y lo que les resulte las protestas le es indiferente.

Llevo muchos años tratando de llamar la atención sobre los huelguistas de hambre. He abordado este tema en numerosas ocasiones, porque aún, cuando las demandas sean cumplidas, el huelguista sobrevivirá con secuelas que afectaran duramente sus condiciones de vida.

El primer muerto en huelga de hambre en Cuba fue el líder estudiantil Pedro Luis Boitel, 25 de mayo de 1972. Su angustia fue larga, 52 días. Él ya había realizado numerosas huelgas de hambre con anterioridad, razón por la cual sus condiciones físicas no eran las mejores.

Boitel, como el resto de los huelguistas de hambre en cualquier lugar del mundo, demostró una entereza moral, un coraje para asumir lentamente una muerte inevitable, que aun quienes rechazan esa forma de demandar sus derechos o demandar respeto a su dignidad, sienten admiración por la capacidad de entrega de esas personas a la causa que defienden.

La tiranía castrista ha sido responsable de la muerte de al menos 14 prisioneros políticos durante estos 67 año de opresión y es de esperar, ojalá no sea así, que esa dolorosa relación aumente porque no faltan cubanos que, parafraseando a Jose Martí, aunque haya muchos hombres sin decoro hay otros que lo tienen para repartir, como ha hecho el periodista y director de la agencia independiente de noticias “Santa Clara Visión” Guillermo del Sol Pérez, en huelga de hambre desde el 13 de agosto del año en curso.

El periodista independiente en huelga de hambre no reclama nada para él. Su sacrificio voluntario requiere que 18 prisioneros políticos sean liberados y reprocha al régimen  la revocación de la libertad de Leonel Tristá, manifestante de las masivas protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021, condenado a 8 años de prisión y quien, a finales de junio, realizó otra huelga de hambre en la Tercera Unidad de la PNR de Santa Clara.

Sol Pérez, padece de dos enfermedades crónicas, hipertensión y diabetes, a lo que debemos agregar su edad, más de cincuenta años y su participación en otras huelgas como una que realizo, más de 40 días, en el 2019, en la que fue expulsado del hospital Arnaldo Millian Castro de la ciudad de Santa Clara.

El hijo del huelguista, Adrián, hizo saber, según reseña de la publicación cubana libre 14ymedio que su padre “Tiene dificultad para hablar, se ve medio desorientado. Presenta dolores en algunas articulaciones y dolores en los riñones. Tampoco ha podido orinar hoy y es preocupante ya la situación debido al paso de los días y que el reloj biológico no perdona”, agrega su hijo.

Leyendo estas declaraciones de la publicación cubana sentí un profundo escalofrió al recordar el testimonio de Osvaldo Figueroa Vázquez, compañero de presidio que asumió la responsabilidad histórica de llevar un diario de la huelga de hambre de Pedro Luis Boitel.  

“Maqueca” como le decimos a Figueroa, escribió en el diario publicado por Ángel de Fana, lo que reitero en el documental “Boitel, Muriendo a Plazos” del realizador Daniel Urdanivia y producido por el Instituto de la Memoria Histórica Cubana contra el totalitarismo, algo muy parecido a lo dicho por Adrián, el hijo de Guillermo del Sol Pérez, “Se enjuago la boca porque la boto. No tomo ayer ni orino en todo el día. Hoy tampoco lo ha hecho”. Pedro, falleció dos días despues.

(*) Pedro Corzo es un periodista y escritor cubano que fue perseguido y encarcelado por la dictadura castrista. Exiliado en Miami, escribió más de 20 años para el Miami Herald.

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