
Cuatro ciudades, cuatro experiencias y un mes para combinar rugby, historia, gastronomía y algunos de los paisajes urbanos más atractivos de Europa. El Nations Championship ofrece la oportunidad de transformar los partidos de noviembre en un gran viaje por Irlanda, Italia, Francia e Inglaterra.
Stella Maris Haus con Nacho Urkía, The Post FMGN Press, Turismo/Deportes
Hay viajes que se organizan alrededor de un destino y otros que comienzan con una buena excusa. Para los amantes del rugby argentino, noviembre de 2026 ofrece una de las mejores: acompañar a Los Pumas durante su gira europea y aprovechar cada escala para descubrir ciudades que merecen mucho más que una visita apresurada.
El calendario propone tres encuentros frente a Irlanda, Italia y Francia, antes del fin de semana de finales del Nations Championship en Londres. La propuesta es organizar un recorrido de casi un mes, con tiempo suficiente para disfrutar de cada ciudad sin convertir el viaje en una sucesión agotadora de aeropuertos, estadios y hoteles.
Primera escala: Dublín, rugby y tradición irlandesa

Del 4 al 8 de noviembre | Irlanda vs. Los Pumas: viernes 6
La aventura comienza en Dublín, una capital que combina arquitectura georgiana, historia, literatura, música en vivo y una cultura de pubs que forma parte de su identidad.
El partido frente a Irlanda se disputará en el Aviva Stadium, en una ciudad donde el rugby ocupa un lugar destacado en la vida deportiva. Para el visitante argentino, será también una oportunidad para vivir la previa en los pubs y compartir el ambiente con los aficionados locales.
Qué hacer en Dublín
Día 1: el primer encuentro con la ciudad. Una caminata por el centro histórico permite conocer Grafton Street, los alrededores de St. Stephen’s Green y el barrio de Temple Bar. Aunque es una de las zonas más concurridas, sus calles adoquinadas y sus pubs tradicionales ofrecen una buena introducción a la atmósfera dublinesa. La jornada puede terminar con una cena de cocina irlandesa y música en vivo.
Día 2: literatura, historia y cerveza. La visita a Trinity College y la exposición del Book of Kells permiten acercarse a uno de los grandes tesoros culturales de Irlanda. Después, conviene recorrer los alrededores de Dublin Castle y la catedral de San Patricio. Por la tarde, la Guinness Storehouse propone un recorrido por la historia de la cerveza más emblemática del país, con vistas panorámicas desde su Gravity Bar.
Día 3: la previa de Los Pumas. La mañana puede reservarse para un paseo por el río Liffey y los Docklands. Por la tarde, el plan es acercarse a la zona del Aviva Stadium, disfrutar de la previa y vivir el primer gran desafío argentino de la gira.
Día 4: parques y costa. Después del partido, una alternativa relajada es Phoenix Park, uno de los grandes espacios verdes de Europa, o una excursión a Howth, localidad costera conocida por su puerto, sus restaurantes de pescado y sus senderos junto al mar.
Dublín merece también una noche dedicada a su música tradicional y a su gastronomía. Conviene reservar con anticipación las principales atracciones y las visitas guiadas más solicitadas.
Segunda escala: Génova, la Italia marítima y sus sabores

Del 9 al 15 de noviembre | Italia vs. Los Pumas: sábado 14
Desde Irlanda, el recorrido continúa hacia Génova, una ciudad portuaria que suele quedar fuera de los circuitos italianos más tradicionales y que, precisamente por eso, ofrece una experiencia diferente.
Capital de Liguria y antigua potencia marítima, Génova conserva un centro histórico de callejuelas estrechas, palacios monumentales, iglesias y pequeñas plazas. A eso suma una cocina regional que justifica por sí sola una visita.
El partido frente a Italia se disputará en el Stadio Luigi Ferraris, en el barrio de Marassi.
Qué hacer en Génova
Día 1: el centro histórico. El recorrido comienza en Via Garibaldi, célebre por sus palacios históricos, varios de ellos vinculados al conjunto declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. La visita continúa por las callejuelas del casco antiguo, la catedral de San Lorenzo y Piazza De Ferrari, uno de los espacios más representativos de la ciudad.
Día 2: el puerto y el Mediterráneo. El Porto Antico es ideal para caminar junto al agua, visitar el Acuario de Génova y disfrutar de restaurantes y cafés. El paseo puede completarse con una visita al Galata Museo del Mare, dedicado a la historia marítima.
Día 3: gastronomía ligur. Génova es la cuna del pesto genovés y uno de los mejores lugares para probarlo en su versión tradicional, acompañado de pasta trofie o trenette. También hay que reservar un momento para la focaccia recién horneada y la farinata, dos clásicos de la región. Una cena en una trattoria del centro histórico puede convertirse en uno de los mejores recuerdos del viaje.
Día 4: la jornada del partido. La mañana queda libre para pasear, almorzar sin apuro y prepararse para el encuentro. Por la tarde, el protagonismo pasa al Stadio Luigi Ferraris y a la experiencia de acompañar a Los Pumas en territorio italiano.
Día 5: una escapada a la Riviera. Si el calendario lo permite, vale la pena dedicar el día a Camogli, un pueblo costero de fachadas coloridas y ambiente marinero. Otra posibilidad es organizar una excursión hacia Santa Margherita Ligure y Portofino, dos nombres asociados al encanto de la Riviera italiana.
La recomendación es no intentar abarcar demasiados pueblos en una sola jornada. La costa ligur invita a caminar, sentarse frente al mar y disfrutar de la gastronomía sin mirar permanentemente el reloj.
Tercera escala: París, grandes monumentos y cultura

Del 16 al 22 de noviembre | Francia vs. Los Pumas: sábado 21
París introduce otro ritmo en el itinerario. La capital francesa ofrece una combinación extraordinaria de museos, arquitectura, gastronomía, cafés históricos y barrios con personalidad propia.
El encuentro frente a Francia se disputará en el Stade de France, ubicado en Saint-Denis, al norte de París. Conviene calcular con tiempo los traslados desde el centro y consultar las indicaciones de transporte correspondientes al día del partido.
Qué hacer en París
Día 1: los grandes iconos. La primera jornada puede dedicarse a la Torre Eiffel, el Trocadéro y un paseo junto al Sena. Si el clima acompaña, un crucero fluvial permite observar algunos de los principales monumentos desde otra perspectiva.
Día 2: el París monumental. El Arco de Triunfo, los Campos Elíseos y la plaza de la Concordia conforman un recorrido clásico. La jornada puede terminar en los jardines de las Tullerías, cerca del Louvre. Para ingresar al museo, es conveniente reservar una franja horaria y elegir previamente las colecciones de mayor interés.
Día 3: Montmartre y la vida de barrio. Las calles de Montmartre, la basílica del Sacré-Cœur y sus miradores permiten descubrir una faceta más bohemia de la ciudad. Después, una caminata por Le Marais ofrece boutiques, galerías, cafés y una animada escena gastronómica.
Día 4: mercados, gastronomía y compras. París se disfruta también en sus panaderías, mercados y pequeños restaurantes. La propuesta es combinar una mañana de compras con un almuerzo prolongado y una tarde dedicada a explorar alguna zona menos turística.
Día 5: arte y jardines. Según las preferencias de cada viajero, el programa puede incluir el Museo de Orsay, el Centro Pompidou si sus instalaciones y exposiciones están disponibles, o una caminata por los jardines de Luxemburgo. Otra opción es reservar el día para Versalles, una excursión que requiere buena parte de la jornada.
Día 6: Los Pumas en París. La mañana debe ser tranquila, con tiempo para almorzar y organizar el traslado al Stade de France. Después del partido, la noche parisina ofrece una enorme variedad de alternativas, desde una cena tradicional hasta un espectáculo o un recorrido nocturno por los monumentos iluminados.
París es una ciudad para volver. Por eso, en un viaje de estas características, conviene elegir pocas experiencias por día y dejar espacio para descubrir lugares espontáneamente.
Cuarta escala: Londres, la gran final del viaje

Del 23 de noviembre al 1 de diciembre | Finales del Nations Championship: del 27 al 29
La última etapa se desarrolla en Londres, una metrópolis que combina tradición británica, grandes museos, barrios multiculturales, gastronomía internacional, teatros y una oferta cultural prácticamente inagotable.
El Allianz Stadium, en Twickenham, será el escenario del fin de semana de finales del Nations Championship. A diferencia de los encuentros anteriores, esta etapa reúne varios partidos durante tres jornadas. La ubicación definitiva de Los Pumas dentro del programa dependerá de la clasificación del torneo, por lo que el partido argentino debe confirmarse una vez definidos los cruces.
Qué hacer en Londres
Día 1: Westminster y el Londres monumental. La primera jornada puede incluir el Big Ben, el Parlamento, Westminster Abbey, St. James’s Park y los alrededores del Palacio de Buckingham. El paseo permite reconocer algunos de los paisajes más conocidos de la capital británica.
Día 2: historia y museos. La Torre de Londres y Tower Bridge conforman una de las visitas más atractivas para comprender la historia de la ciudad. Otra alternativa es dedicar varias horas al British Museum, cuyas colecciones recorren distintas civilizaciones. Como muchas instituciones culturales tienen horarios y modalidades de ingreso propios, conviene verificarlos antes de organizar la jornada.
Día 3: mercados y barrios. Covent Garden, Soho y Carnaby Street ofrecen una combinación de tiendas, cafés, restaurantes y espectáculos callejeros. Borough Market es una buena parada para quienes disfrutan de la gastronomía, mientras que Camden Town propone una experiencia urbana más alternativa.
Día 4: la previa del rugby. La jornada puede comenzar con un desayuno tradicional británico y continuar con un paseo por Richmond o por las orillas del Támesis. Después, la atención se concentra en Twickenham, uno de los grandes templos del rugby mundial. Es recomendable planificar el traslado con anticipación y no depender de conexiones ajustadas.
Días 5, 6 y 7: el fin de semana de finales. Entre el viernes 27 y el domingo 29 de noviembre, Londres se convierte en el punto de encuentro de las aficiones del hemisferio norte y del sur. El programa oficial contempla seis partidos distribuidos a lo largo de las tres jornadas. Incluso si Los Pumas no juegan todos los días, el ambiente del torneo ofrece una oportunidad excepcional para disfrutar del rugby internacional de máximo nivel.
Día 8: una última jornada londinense. Antes de regresar, se puede reservar tiempo para un musical del West End, un paseo por Greenwich o una última caminata por los parques reales. La elección dependerá del horario del vuelo de regreso y de los intereses personales.
Cómo organizar el viaje
La clave es reservar primero los partidos y construir el itinerario turístico alrededor de ellos. Las entradas para los encuentros, los hoteles próximos a los estadios y las visitas con cupos limitados deberían ser las primeras prioridades.
- Duración sugerida: entre 26 y 28 días, desde la llegada a Dublín hasta el regreso desde Londres.
- Alojamiento: elegir hoteles bien conectados con el transporte público, sin necesidad de permanecer junto a los estadios durante toda la estadía.
- Traslados entre ciudades: combinar vuelos entre las escalas más convenientes con trenes cuando resulten prácticos. Es importante verificar horarios, aeropuertos y tiempos reales de conexión antes de comprar.
- Entradas: confirmar el fixture definitivo, los horarios locales y los procedimientos de acceso a cada estadio. Para el fin de semana de finales, verificar en qué jornada jugará Argentina.
- Presupuesto: calcular por separado alojamiento, transporte, entradas, comidas y excursiones. Noviembre puede ofrecer alternativas interesantes, pero los eventos deportivos importantes incrementan la demanda en determinadas zonas.
- Clima: es otoño avanzado en Europa. Conviene llevar abrigo por capas, impermeable y calzado cómodo para caminar.
Un viaje que va mucho más allá del rugby
Seguir a Los Pumas por Europa permite combinar cuatro experiencias muy distintas: la tradición irlandesa, el Mediterráneo italiano, la riqueza cultural parisina y la energía cosmopolita de Londres.
El rugby es el hilo conductor, pero no el único protagonista. Entre un partido y otro hay tiempo para descubrir barrios históricos, probar cocinas regionales, visitar museos, caminar junto al mar y conocer ciudades que ofrecen motivos suficientes para justificar el viaje por sí mismas.
Para los hinchas argentinos, noviembre de 2026 presenta una oportunidad excepcional: convertir una gira deportiva en una gran travesía europea, con Los Pumas como excusa y el turismo como parte esencial de la experiencia.
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