
Carlos Mira, The Post – FMGN
El verano en Esquel no se impone: se deja sentir. La luz se estira, el aire corre limpio y el paisaje propone algo cada vez más escaso: bajar la velocidad sin renunciar al movimiento. Bajo la consigna “Esquel te hace bien”, la ciudad y su entorno despliegan una colección de experiencias donde naturaleza, aventura y bienestar conviven sin estridencias, en clave patagónica y auténtica.
Esquel se vive en plural. En pareja, en familia, con amigos o en soledad. No hay un único modo ni un único ritmo. Hay, sí, rincones y actividades que convierten al verano en una experiencia sensorial completa. Estas son seis propuestas que resumen ese espíritu.
Agua en calma: kayak en el Parque Nacional Los Alerces

Patrimonio Mundial de la UNESCO, Los Alerces es un sistema de lagos y ríos que invita a navegar sin apuro. El verde hipnótico del Río Arrayanes, la transparencia de los lagos y el marco de montañas convierten al kayak en un ejercicio de contemplación en movimiento. Hay salidas de medio día o jornada completa que recorren Lago Verde, Lago Rivadavia y otros escenarios donde el silencio también es parte del paisaje.
Un viaje en el tiempo: el Alerzal Milenario

Entre los sectores más preservados del parque, esta excursión combina caminatas suaves y navegación. El recorrido comienza junto al Río Arrayanes, sigue por senderos interpretativos y se interna luego en el Lago Menéndez, donde el glaciar Torrecillas y la vegetación cerrada marcan el pulso del trayecto. El punto culminante es el encuentro con el Alerce Abuelo, un árbol de más de 2.600 años cuya presencia redefine cualquier escala de tiempo.
Otra perspectiva: volar en parapente

Desde el aire, Esquel se vuelve otra cosa. El parapente biplaza permite sobrevolar montañas y valles acompañado por pilotos certificados, con todo el equipamiento incluido. La experiencia mezcla vértigo, libertad y una calma inesperada. Los despegues se realizan desde el Cerro 21 o Mahüida y algunas opciones incluyen caminatas previas, por lo que se recomienda un estado físico adecuado.
Adrenalina entre árboles: canopy en Pueblo Alto

A varios metros del suelo, el bosque se transforma en escenario de juego y desafío. El circuito de canopy de Pueblo Alto combina plataformas elevadas y tirolesas que cruzan cañadones, incluido un tramo de 500 metros sobre el arroyo Fontana. La jornada cierra con té de campo en una hostería patagónica, rodeada de madera, cocina a leña y vistas abiertas al cordón Situación.
Viento y agua: kitesurf en Laguna Willimanco

A minutos del centro de Esquel, la Laguna Willimanco sorprende por su estética y condiciones naturales. El viento patagónico encuentra aquí un aliado perfecto para el kitesurf, con instructores especializados que acompañan tanto a principiantes como a quienes buscan perfeccionarse. Una experiencia que combina desafío, paisaje y sensación de libertad.
Mirar hacia arriba: astroturismo en Piedra Parada

Piedra Parada es geología, historia y cielo abierto. Este anfiteatro natural, formado hace más de 55 millones de años, ofrece uno de los mejores escenarios para la observación astronómica. Con telescopios, binoculares y guías especializados, el astroturismo propone una experiencia sustentable que despierta curiosidad y asombro. Además, será uno de los puntos privilegiados para observar el eclipse solar anular del 6 de febrero de 2027.
Esquel es un destino que se experimenta con el cuerpo y los sentidos. Un lugar donde moverse, respirar hondo y reconectar no son consignas, sino consecuencias naturales del entorno. Este verano, la Patagonia se vive sin artificios. Y Esquel, una vez más, te hace bien.
English version
Esquel: Where Summer Feels Different

Summer in Esquel isn’t loud or overwhelming — it unfolds naturally. Longer days, crisp air and vast landscapes invite visitors to slow down without standing still. Under the motto “Esquel makes you feel good,” the city and its surroundings offer experiences that blend nature, movement and well-being in an authentic Patagonian setting.

Esquel adapts to every travel style: solo travelers, couples, families or groups of friends. There’s no fixed pace — only places and activities that turn summer into a full sensory experience.

From kayaking across the emerald waters of Los Alerces National Park, a UNESCO World Heritage Site, to walking among 2,600-year-old alerce trees, nature takes center stage. Adventure seekers can soar over the mountains while paragliding, glide through forest canopies on zip lines, or harness the Patagonian wind while kitesurfing at Laguna Willimanco.

As night falls, the experience shifts upward. The protected area of Piedra Parada offers exceptional conditions for stargazing, revealing the region’s geological past and one of the clearest skies in Patagonia. It will also be one of the best locations in the world to witness the annular solar eclipse on February 6, 2027.

Esquel is a destination to breathe deeply, move freely and reconnect with what truly matters. This summer, Patagonia invites you to experience it at your own rhythm. Because when landscape, adventure and well-being meet, Esquel simply makes you feel good.

