
Por Nacho Urkía, The Post, Deportes
El periodismo deportivo argentino perdió este sábado a una de sus voces más reconocidas y respetadas. Guillermo Salatino falleció a los 80 años, dejando detrás una trayectoria extensa, coherente y profundamente vinculada a la historia del deporte nacional, en especial del tenis, disciplina que siguió, explicó y narró durante décadas con una pasión tan didáctica como genuina.
Salatino murió en la Clínica La Trinidad de San Isidro, a raíz de un paro cardíaco, mientras se preparaba para una intervención quirúrgica de cadera que tenía programada. La noticia generó un inmediato impacto en el ambiente periodístico, donde su figura era sinónimo de conocimiento, oficio y una forma de ejercer la profesión que hoy resulta cada vez más escasa.
Con una carrera construida a lo largo de más de medio siglo, fue testigo y narrador privilegiado de las grandes gestas del tenis argentino, pero también un comunicador que supo trascender el resultado deportivo para explicar contextos, procesos y protagonistas. Su paso por medios como Radio Continental y Radio La Red lo convirtió en una referencia ineludible para varias generaciones de oyentes y periodistas.
Más allá de su recorrido profesional, quienes lo conocieron destacan su vocación docente, su generosidad para transmitir experiencia y su permanente disposición al diálogo. Salatino entendía el periodismo como un ejercicio de responsabilidad, donde la información debía ir acompañada de respeto, precisión y criterio.
Desde The Post, despedimos a un colega que honró el oficio, que supo enseñar sin solemnidad y que dejó una huella profunda en el periodismo deportivo argentino. Su voz, su mirada y su manera de contar el deporte quedarán como parte de una época que hoy se despide con tristeza.

