
Por Sonia Osorio, para El Nuevo Herald
El cubano Michel Gutiérrez Carbonell, conocido como Michel La Leyenda, nunca imaginó que una canción compuesta en tres días se volvería viral y resonaría en el corazón de miles de venezolanos. Inspirado por la noticia de que Estados Unidos ofrece una recompensa de $50 millones por la captura del gobernante venezolano Nicolás Maduro, decidió transformar la “indignación y la esperanza” de los venezolanos en una canción que hoy se escucha en Venezuela incluso con cautela, por temor a represalias. “Cuando el halcón se levanta es porque vio carne y huesos, y esta vez Nicolás ya te tienen en cerco y la cacería va en progreso”, es la estrofa inicial del corrido “La cacería comenzó” compuesto por Michel La Leyenda.
El corrido se lanzó inicialmente en su cuenta “El periodista sin ley” en TikTok y acumulaba casi 400,000 vistas en esa plataforma y más de 100,000 en YouTube, todo esto en apenas cinco días.
El video de la canción tiene una caricatura de Maduro, vestido con una camisa roja, huyendo de varios agentes de la DEA, junto con sus ministros de Interior y de Defensa, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, respectivamente, mientras son vigilados por helicópteros de esa agencia antidrogas.
Lo más singular de la canción es que tanto la música como la voz que la interpreta fueron creadas con inteligencia artificial, pero aún así el proceso no es automático: su autor probó durante días hasta que letra, voz y música estuvieran perfectamente sincronizadas, sin desafinaciones ni errores rítmicos.
Animar a los venezolanos
La motivación del compositor, nacido en La Habana y de 47 años de edad, es acompañar al pueblo venezolano desde el arte en su lucha por recuperar la democracia. “Una canción no hace mucho, pero hace algo”, dijo con convicción en una entrevista con el Nuevo Herald desde Suiza, donde el compositor reside desde hace 15 años.
Y dijo que desea que se cumpla todo lo que indica la letra de su canción. “Que Venezuela sea libre y los venezolanos puedan disfrutar de todo sin tener miedo a dictaduras, poder salir, hacer lo que quieren y expresarse como quieren. Por eso escribo siempre canciones para ellos, para que se animen, porque a veces están desanimados pensando que nunca llegará el final”, afirmó.
Michel La Leyenda ha encontrado en la música también una forma de canalizar su indignación ante lo que considera injusticias y manipulaciones del régimen venezolano. Comentó que desde hace tiempo le daba mucho coraje cuando veía “las mentiras” y la “manipulación” de situaciones por parte de los funcionarios del régimen chavista en televisión, y principalmente, aseguró, por parte de Diosdado Cabello.
En su cuenta de YouTube, los comentarios de venezolanos se multiplican, agradeciendo su creatividad. Algunos le cuentan que usan su canción como tono de llamada, otros le expresan su temor a reproducirla en público debido al contenido. “$50 millones brillan como sol en mediodía (..). Ya no es cuento de pasillo ni amenazas vacías. Los gringos ya están listos y van por tu cacería”, se indica en otra estrofa de la canción.
Otras canciones con carga política Además del corrido sobre Maduro, ha compuesto otras canciones con carga política, como “Hasta el final”, dedicada a la líder opositora venezolana María Corina Machado. Aunque no tuvo el mismo alcance, espera que, con el reconocimiento obtenido por su último tema, más personas descubran sus otras composiciones.
Mantiene dos identidades digitales: como artista bajo el nombre Michel La Leyenda, con perfiles verificados en Spotify, Apple Music, Amazon Music y YouTube; y como activista digital en “El Periodista Sin Ley”, donde publica contenido crítico sobre el régimen venezolano.
Su canción sobre la recompensa contra Maduro no solo demuestra su talento para la composición, sino también cómo el arte puede convertirse en un vehículo de expresión política y esperanza para pueblos que atraviesan crisis. La viralización de su canción en tan poco tiempo refleja cómo el contenido que resuena con el sentir popular puede trascender fronteras y plataformas digitales.

