
Patricia Arencibia, The Post, US Correspondent
Una poderosa tormenta invernal, bautizada como Winter Storm Fern, sigue dejando un saldo grave de perturbaciones, frío extremo y consecuencias humanas y logísticas en gran parte de los Estados Unidos, desde el sur hasta el noreste del país, en lo que muchos meteorólogos describen como uno de los episodios climatológicos más intensos de las últimas décadas.
Durante el fin de semana y los primeros días de esta semana, el sistema ha provocado nevadas históricas, acumulaciones de hielo, cutículas de temperaturas bajo cero, y alertas de frío extremo para más de 200 millones de personas, desde Texas hasta Nueva Inglaterra.
Balance de daños y emergencias
Según informes oficiales y agencias de noticias, la tormenta ha causado:
- Al menos 30 personas muertas en una docena de estados, con casos reportados por causas relacionadas con el frío extremo, accidentes vinculados a la nieve y condiciones peligrosas en rutas y espacios abiertos.
- Decenas de miles de vuelos cancelados o demorados, marcando uno de los peores días de interrupciones en el transporte aéreo desde la pandemia.
- Cortes masivos de electricidad, con cientos de miles de hogares y negocios sin energía, especialmente en estados sureños como Tennessee, Mississippi y Luisiana.
- Ciudades como Nueva York, Boston y Filadelfia enfrentaron acumulaciones de nieve que superaron cifras récord en varios sectores, obligando al cierre de escuelas, museos y la implementación de medidas excepcionales de transporte y seguridad.
El Servicio Meteorológico Nacional ha advertido que, aunque la fase más intensa del temporal disminuyó en algunas zonas, las temperaturas seguirán peligrosamente bajas en los próximos días, con sensación térmica que en algunos puntos llegó a niveles cercanos a los -30 °C.
Impacto humano y social
Las consecuencias humanas se sienten en múltiples frentes. En comunidades rurales y suburbanas, la nieve acumulada y el hielo han dificultado la movilidad, obligando a muchos residentes a buscar albergues de calentamiento tras la pérdida de electricidad en sus hogares.
Además, el estrés físico que genera la limpieza de nieve ha tenido efectos colaterales en la salud pública. Expertos médicos han señalado que la sobreexigencia para remover nieve puede causar ataques cardíacos y otros problemas en personas vulnerables, en especial ante las bajas temperaturas persistentes.
El frente que viene
Analistas y meteorólogos alertan que aunque la tormenta principal ha pasado, una nueva masa de aire ártico podría generar otro sistema invernal en el este del país hacia el fin de semana, con potencial para nuevas nevadas y complicaciones en zonas urbanas densamente pobladas.
Mientras tanto, las autoridades locales mantienen estados de emergencia en varios estados, piden a la población limitar los desplazamientos y recomiendan extremar precauciones frente a las condiciones de hielo y frío que persisten fuera de las zonas más afectadas por las nevadas.
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