
Luis Pedro López Bosch, The Post, Corresponsal en Europa
Barcelona, España, Dic 20, 2025.- Desde España, donde el negocio del vino es casi una religión y las marcas personales se miran con lupa, el desembarco de Lionel Messi en el mundo vitivinícola no pasó inadvertido. Lejos del césped y de los flashes deportivos, el capitán argentino acaba de sumar una nueva pieza a su universo comercial con una colección de vinos de edición limitada pensada para un público premium y global.
La iniciativa fue desarrollada junto a MM Winemaker y apuesta por una estética sobria, elegante y contemporánea, muy en línea con el perfil que Messi ha construido fuera de la cancha: bajo perfil, cuidado extremo del detalle y vocación internacional. Las botellas, elaboradas en distintas regiones europeas de tradición vitivinícola, ya circulan en mercados selectos del continente y comenzaron a aparecer también en Argentina, donde la curiosidad de los fanáticos se activó de inmediato.
La gama incluye etiquetas procedentes del sur de Italia, como un Primitivo de Puglia y un Syrah siciliano, además de un Pinot Nero Rosé y un espumante elaborado con la misma cepa. Todas comparten una identidad visual minimalista, con líneas limpias y un diseño que apunta tanto al consumo como a la guarda y la colección.
En Europa, los precios oficiales reflejan ese posicionamiento de alta gama. Según la tienda online internacional de la marca, las botellas parten de los 45 euros y pueden llegar hasta los 85 euros en las ediciones más exclusivas. Se trata de valores base, a los que luego se suman impuestos, logística y variaciones según el país de destino.

En el caso argentino, la llegada es más fragmentada y se da principalmente a través de plataformas de comercio electrónico. En sitios como Mercado Libre ya se ofrecen distintas etiquetas de la línea Messi, con precios que hoy se mueven entre los 160.000 y los 334.000 pesos. La diferencia responde al stock disponible, al vendedor y, sobre todo, al carácter de objeto de colección que muchos le asignan.
Más allá del nombre impreso en la etiqueta, hay un punto que en España se valora especialmente: la calidad del producto. Las primeras referencias destacan vinos bien construidos, equilibrados, de perfil moderno y fáciles de beber, pensados para agradar a un público amplio sin resignar identidad. No son vinos anecdóticos ni meramente decorativos; hay detrás una selección cuidada y una intención clara de competir en el segmento premium europeo.
Así, la colección de vinos de Lionel Messi funciona en dos planos. Para algunos, es una experiencia enológica ligada a regiones clásicas del Viejo Continente; para otros, una pieza de culto que fusiona fútbol, lujo y marca personal. En cualquier caso, confirma que el fenómeno Messi hace tiempo dejó de limitarse a los 90 minutos de juego y sigue encontrando nuevas formas de expandirse, ahora también copa en mano.
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