
Natalia Schneider, The Post, Economía
Buenos Aires, Ene 7, 2026.- Este viernes 9 de enero, la Argentina enfrenta uno de los primeros desafíos financieros importantes del año: el pago de **vencimientos de deuda soberana por aproximadamente USD 4.200–4.300 millones. Este monto incluye pagos de capital e intereses de títulos globales y bonares que vencen en esa fecha, y representa una prueba de estrés para las finanzas públicas argentinas en medio de un contexto de reservas internacionales ajustadas y exigencias de liquidez externa.
Contexto de reservas y disponibilidad de divisas
A pocos días del vencimiento, el Gobierno todavía debía reunir una parte significativa de los recursos en dólares necesarios para afrontar los pagos, lo que generó incertidumbre entre analistas y operadores financieros. Según informes recientes, al Tesoro nacional le faltaban aún varios miles de millones de dólares para completar el monto total requerido, pese a las medidas tomadas en las últimas semanas para reforzar las posiciones de liquidez.
El desafío es particularmente notable considerando que durante 2025 el país acumuló tensiones en su estructura de reservas internacionales. Aunque las reservas comenzaron a recuperarse tras años de déficit, siguen siendo limitadas en términos netos frente a los grandes compromisos de deuda que Argentina enfrenta a lo largo de 2026.
Medidas oficiales para asegurar el pago
En las horas previas a la fecha límite, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró un acuerdo de préstamo del tipo repo por USD 3.000 millones con un grupo de bancos internacionales. Esta operación se estructuró precisamente para sumar liquidez en dólares y cubrir parte de los vencimientos que el país debe cancelar el viernes, utilizando como colateral títulos de deuda de largo plazo.
Este tipo de transacción (un repurchase agreement o repo) implica que el Banco Central recibe dólares a cambio de títulos, con el compromiso de recomprarlos en una fecha futura. En la práctica, funciona como un financiamiento de corto plazo que ayuda a asegurar que el Estado tenga liquidez disponible para cumplir con sus obligaciones.
Además, en las últimas semanas el Estado ha venido acumulando dólares a través de diversas estrategias, incluyendo compras de moneda extranjera en los mercados y el uso de ingresos por concesiones de infraestructura, para acercarse al monto necesario antes del vencimiento.
Percepción de los mercados y credibilidad
Desde la perspectiva de los mercados de capital, los precios de los bonos argentinos con vencimientos más largos reflejan una expectativa mayoritaria de pago en la fecha prevista. Los títulos globales relevantes se negocian con spreads estrechos en relación al dólar, lo que indica que los acreedores consideran probable que Argentina cumpla con esta obligación a pesar de las tensiones de liquidez.
No obstante, esa expectativa no elimina totalmente la incertidumbre: buena parte del éxito en el pago depende de que las estrategias de financiamiento y la liquidación de divisas se concreten sin contratiempos en los próximos días. La combinación de medidas domésticas y acuerdos de financiamiento internacional será clave para disipar los riesgos de último momento.
Riesgos y desafíos estructurales
Más allá de este vencimiento puntual, Argentina encara una agenda de pagos de deuda bastante amplia para todo 2026, que suma casi USD 20.000 millones según estimaciones especializadas. Esto implica que, aun si el Estado cumple con el vencimiento del 9 de enero, deberá encontrar fuentes sostenidas de dólares o financiamiento para cumplir futuros compromisos sin recurrir de forma constante a mecanismos de emergencia.
Además, la estabilidad de los mecanismos de acumulación de reservas y la credibilidad de las políticas económicas en curso juegan un papel central en la percepción de los mercados y en la capacidad de Argentina para mantener acceso a financiamiento externo en condiciones razonables.
Aunque persisten tensiones y desafíos de corto plazo, las últimas medidas adoptadas por el Gobierno argentino, incluyendo la obtención de un préstamo repo por USD 3.000 millones y la acumulación de dólares adicionales, aumentan considerablemente la probabilidad de que Argentina cumpla con el vencimiento de deuda del 9 de enero de 2026. Los mercados parecen descontar este escenario, aunque los riesgos de ejecución y la necesidad de reservas frescas para los próximos meses siguen siendo factores clave a observar.
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