
El exguardavalla de Boca Juniors y la Selección argentina tiene una particularidad que lo distingue de casi cualquier otro futbolista: jugó junto a las tres grandes figuras de distintas generaciones del fútbol nacional. Una historia que atraviesa tres épocas, tres leyendas y un dato que pocos conocen.
Nacho Urkía, The Post FMGN Press, Deportes
En la historia del fútbol argentino hay nombres que parecen pertenecer a mundos diferentes. Mario Kempes, Diego Maradona y Lionel Messi representan tres generaciones, tres maneras de entender el juego y tres capítulos fundamentales de una misma pasión. Sin embargo, existe un futbolista que tuvo el privilegio de compartir el campo con los tres. Su nombre es Roberto Abbondanzieri.
El exarquero de Rosario Central, Boca Juniors y la Selección argentina, conocido popularmente como el Pato, puede exhibir una coincidencia extraordinaria en su trayectoria: fue compañero de los tres grandes protagonistas de los títulos mundiales argentinos de 1978, 1986 y 2022.
No se trata de una coincidencia generacional ni de una estadística construida a partir de simples cruces entre planteles. Abbondanzieri compartió efectivamente la cancha con cada uno de ellos, aunque en circunstancias muy diferentes.
Un encuentro con Kempes en el clásico rosarino
La conexión más inesperada de esta historia se produjo el 8 de febrero de 1995, cuando Abbondanzieri todavía transitaba sus primeros años como profesional.
Aquella noche, Rosario Central organizó un partido especial para homenajear a Mario Kempes, quien había regresado al club que lo vio brillar en la década de 1970 para despedirse de una hinchada que lo consideraba uno de sus grandes ídolos.
El escenario no podía ser más significativo: el Gigante de Arroyito, con las tribunas colmadas, y Newell’s Old Boys como rival. Porque en Rosario, incluso una celebración puede transformarse en una batalla futbolística cuando enfrente está el clásico adversario.
Abbondanzieri integró el equipo titular de Central junto con Ordoñez, Balbis, Lussenhoff, Jara, Molina, Palma, Sánchez, S. Fernández, Scotto y el propio Kempes.
El homenajeado se encargó de darle el desenlace ideal a la jornada: marcó el único gol del encuentro y selló la victoria por 1-0 del conjunto canalla.
La fiesta, sin embargo, no llegó a su final previsto. El lanzamiento de objetos desde el sector visitante obligó a suspender anticipadamente el partido. Una postal que refleja hasta qué punto la rivalidad rosarina puede imponerse incluso cuando el motivo de la convocatoria es rendir tributo a una leyenda.
Aquel día, el joven arquero compartió equipo con el Matador, campeón del mundo en Argentina 1978 y uno de los futbolistas más emblemáticos de la historia del país.
Tres partidos junto a Maradona
La segunda coincidencia llegó con la camiseta de Boca Juniors, el club en el que Abbondanzieri construyó buena parte de su reconocimiento internacional.
Según los registros estadísticos citados por Transfermarkt, el arquero compartió cancha con Diego Maradona en tres oportunidades, durante las temporadas 1996/97 y 1997/98.
Los tres encuentros terminaron con victorias del conjunto xeneize.
La coincidencia tiene un valor especial porque Maradona transitaba entonces la etapa final de su carrera como futbolista. Para Abbondanzieri, aquellos partidos significaron compartir vestuario y cancha con una figura que ya había trascendido el deporte para convertirse en un símbolo argentino reconocido en todo el mundo.
A diferencia de lo que sucedería años después con Messi, la relación futbolística entre ambos quedó circunscripta a esos tres encuentros. Fueron suficientes, sin embargo, para incorporar a Maradona a una lista de compañeros que muy pocos jugadores pueden exhibir.
Messi, el compañero con el que más jugó
La relación más extensa de Abbondanzieri con las tres figuras fue con Lionel Messi.
Ambos coincidieron en 29 partidos de la Selección argentina, de acuerdo con los registros mencionados. Entre ellos se encuentran tres encuentros del Mundial de Alemania 2006, el primero que disputó Messi y también el único en el que participó Abbondanzieri.
Aquella Copa del Mundo marcó el comienzo de una etapa que terminaría con Messi convertido en campeón mundial en Qatar 2022. El arquero, por su parte, había formado parte de una generación anterior de la Selección y tuvo la oportunidad de compartir cancha con el joven que años más tarde se transformaría en el máximo referente del fútbol argentino.
Pero la historia entre ambos también tuvo un capítulo como rivales.
Cuando Abbondanzieri defendía el arco del Getafe, se enfrentó a Messi, entonces figura del Barcelona, en dos oportunidades por la Liga española. El balance fue de una victoria para cada equipo: el conjunto catalán se impuso por 1-0 en la temporada 2006/07, mientras que el Getafe ganó por 2-0 en la campaña 2007/08.
El dato más llamativo es que Messi no convirtió en ninguno de esos dos encuentros. Así, el Pato puede contar que compartió equipo con el astro rosarino en la Selección y que, cuando le tocó enfrentarlo desde el arco rival, consiguió mantener su valla invicta ante él en ambos partidos.
Su paso por el fútbol español también dejó una distinción individual importante: en la temporada 2006/07 obtuvo el Trofeo Zamora, el premio al arquero menos goleado de la Liga española, durante su etapa en el Getafe.
Una combinación estadística casi irrepetible
La dimensión de esta coincidencia se entiende mejor al observar las diferencias generacionales entre los tres futbolistas.
Kempes nació en 1954; Maradona, en 1960; y Messi, en 1987. Entre el nacimiento del Matador y el del capitán campeón del mundo en Qatar transcurrieron 33 años. Una distancia que hace prácticamente imposible que un mismo jugador haya compartido cancha con los tres.
De hecho, la nómina de futbolistas que coincidieron con Kempes y Maradona es mucho más extensa. Entre los nombres que aparecen en los registros estadísticos figuran Daniel Passarella, Daniel Bertoni, Américo Gallego, Alberto Tarantini, Osvaldo Ardiles, Mario Alberto Kempes, Ramón Díaz, Jorge Valdano, Ricardo Giusti, Ricardo Gareca y Ubaldo Fillol, entre otros.
También hubo futbolistas que compartieron equipo con Maradona y Messi. Juan Román Riquelme, Juan Sebastián Verón, Guillermo Barros Schelotto, Martín Palermo y otros integrantes de distintas generaciones forman parte de ese universo de coincidencias, aunque la lista exacta depende de si se consideran únicamente partidos oficiales, encuentros amistosos o simples pertenencias a un mismo plantel.
Ninguna de esas combinaciones, por sí sola, alcanza para reunir a los tres grandes nombres en una misma trayectoria.
Abbondanzieri sí lo consiguió.
Kempes y Maradona también compartieron una etapa
La relación entre el Matador y el Pelusa fue mucho más cercana en el tiempo que la que ambos tuvieron con Messi. Kempes y Maradona compartieron partidos con la Selección argentina, incluidos encuentros del Mundial de España 1982, cuando el primero ya era una figura consagrada y el segundo comenzaba a recorrer su camino en la máxima competencia internacional.
Además, llegaron a enfrentarse en el fútbol de clubes. Uno de esos cruces se produjo en un Valencia-Barcelona que terminó con triunfo valencianista por 2-1, con Maradona como autor del gol del conjunto catalán.
Messi, en cambio, nunca pudo coincidir sobre el césped con Kempes ni con Maradona. Cuando comenzó a jugar profesionalmente en el Barcelona, ambos ya habían dejado atrás sus respectivas carreras.
Esa separación temporal explica por qué la historia de Abbondanzieri resulta tan singular. No fue una superestrella comparable con los tres nombres que aparecen en esta historia, pero su carrera lo colocó en el lugar preciso para conectar generaciones que difícilmente podrían haberse encontrado de otra manera.
El Pato, testigo privilegiado de tres épocas
En el fútbol, los récords suelen medirse en goles, títulos, atajadas o partidos disputados. Sin embargo, hay estadísticas que adquieren un valor especial por lo improbable de su combinación.
Roberto Abbondanzieri no ganó un Mundial como integrante de la Selección mayor, pero fue compañero de un campeón del mundo de 1978, de la gran figura de México 1986 y del capitán que condujo a la Argentina a la gloria en Qatar 2022.
Kempes, Maradona y Messi representan tres momentos distintos de la historia deportiva nacional. El Pato, desde su puesto de arquero, tuvo la oportunidad de cruzar esas fronteras generacionales.
Y en una historia futbolística en la que casi todo parece haber sido contado, esa coincidencia merece un lugar propio: el de un jugador que, sin ser el protagonista de los tres grandes capítulos, terminó formando parte de todos ellos.
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