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Un piloto apuñaló al comandante e intentó estrellar un avión con más de 170 israelíes: aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita

Luis Pedro Bosch, The Post FMGN Press, Corresponsal en Europa

El dramático episodio ocurrió a bordo del vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría la ruta Dubái-Tel Aviv. El avión cayó unos 14.000 pies en menos de 30 segundos. Pasajeros y tripulantes lograron reducir al atacante y evitar una tragedia. Israel llegó a desplegar aviones de combate ante el temor de un secuestro.

Una situación que pudo haber terminado en una tragedia aérea de enormes proporciones se produjo este miércoles a bordo del vuelo FZ1073 de Flydubai, que viajaba desde Dubái hacia Tel Aviv con más de 170 pasajeros, en su mayoría israelíes.

El Boeing 737 se encontraba en vuelo cuando se produjo una violenta confrontación dentro de la cabina de mando. Según la información difundida por las autoridades israelíes, el copiloto atacó con un cuchillo al comandante, lo hirió e intentó tomar el control del avión con la intención de hacerlo caer.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el piloto atacante intentó estrellar deliberadamente la aeronave y destacó que una catástrofe fue evitada gracias a la intervención de pasajeros y miembros de la tripulación.

La compañía Flydubai confirmó que se produjo una “alteración” dentro de la cabina de mando y que miembros de la tripulación que viajaban a bordo lograron asegurar el avión y desviarlo hacia Arabia Saudita. Todos los pasajeros y tripulantes sobrevivieron. (AP News)

Una caída brutal y dos códigos de emergencia El episodio comenzó a hacerse evidente cuando el avión transmitió el código internacional 7700, utilizado para indicar una emergencia general.

Pocos minutos después apareció el código 7500, reservado para situaciones de interferencia ilícita con una aeronave y asociado internacionalmente con posibles secuestros. Los datos de seguimiento del vuelo muestran además una caída extraordinariamente rápida. La aeronave descendió aproximadamente 14.000 pies en menos de 30 segundos, después de haber estado volando a más de 30.000 pies de altura.

Pasajeros describieron una escena de caos, con gritos y una sensación de que el avión había perdido el control. Uno de ellos relató que el descenso se produjo durante varios segundos, se estabilizó momentáneamente y volvió a comenzar, mientras en la parte delantera del avión se desarrollaba la lucha.

Los pasajeros entraron en acción La situación terminó adquiriendo características extraordinarias cuando pasajeros y miembros de la tripulación intervinieron físicamente.

De acuerdo con el relato difundido por las autoridades israelíes, uno de los pasajeros logró ingresar en la zona de la cabina junto con un miembro de la tripulación y ambos redujeron al atacante. La lucha se produjo mientras el avión se encontraba en una situación crítica. El comandante y el primer oficial resultaron heridos y posteriormente fueron trasladados a un hospital en Arabia Saudita.

La intervención permitió recuperar el control de la aeronave y desviar el vuelo hacia Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita. El avión aterrizó finalmente en el Prince Sultan bin Abdulaziz International Airport, donde las autoridades sauditas activaron los procedimientos de emergencia.

El Centro Nacional de Seguridad del Transporte de Arabia Saudita abrió una investigación formal para determinar las circunstancias del episodio y recopilar evidencias.

Israel creyó inicialmente que podía tratarse de un secuestro La transmisión del código 7500 provocó una inmediata reacción de seguridad en Israel. Ante el temor de que el avión hubiera sido secuestrado y pudiera convertirse en un arma contra Israel, la Fuerza Aérea israelí llegó a poner en alerta y desplegar aeronaves de combate.

La preocupación no era menor: se trataba de un avión que transportaba a más de 170 personas, muchas de ellas ciudadanos israelíes, y que se encontraba fuera de Israel, sobre territorio de la región. La situación fue finalmente controlada antes de que el avión pudiera continuar hacia Israel.

Netanyahu: “Intentó estrellar el avión”

Benjamin Netanyahu calificó el episodio como un incidente de extrema gravedad y sostuvo que el copiloto intentó provocar la caída del avión después de atacar al comandante.

El primer ministro israelí elogió especialmente a los pasajeros y tripulantes que intervinieron para detenerlo y evitar una tragedia. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó el episodio de intento frustrado de ataque terrorista yihadista. Las autoridades israelíes investigan además la identidad y los posibles motivos del atacante. Una fuente israelí citada por Reuters identificó al presunto agresor como ciudadano de Omán.

El atacante quedó detenido por las autoridades sauditas. Un avión israelí en Arabia Saudita: una situación diplomática excepcional Pero el episodio tuvo además una consecuencia geopolítica extraordinaria. El avión no era israelí. Era un Flydubai, compañía de Emiratos Árabes Unidos, pero transportaba a una gran cantidad de ciudadanos israelíes. Y terminó aterrizando de emergencia en Arabia Saudita, país que no mantiene relaciones diplomáticas formales con Israel. Israel preparó aeronaves militares C-130 Super Hercules para trasladar de regreso a sus ciudadanos. Sin embargo, Arabia Saudita rechazó la solicitud israelí para que esos aviones militares ingresaran en territorio saudita y recogieran a los pasajeros.

Según fuentes de seguridad citadas por Reuters, los pasajeros continuarían su viaje an Israel a bordo de una aeronave de Flydubai. La situación puso durante varias horas a Arabia Saudita en una posición inédita: un avión de una compañía emiratí, cargado mayoritariamente de israelíes, debió aterrizar de emergencia en territorio saudita como consecuencia de un episodio ocurrido dentro de su propia cabina.

El vuelo finalmente continuó

Después de permanecer en Tabuk y de completar los procedimientos de emergencia, los pasajeros fueron trasladados nuevamente a un avión proporcionado por Flydubai. Las autoridades aeroportuarias sauditas informaron que todos los pasajeros y tripulantes estaban a salvo y que el grupo abandonó finalmente Tabuk a bordo de una aeronave alternativa.

Lo que comenzó como un vuelo rutinario entre Dubái y Tel Aviv terminó convirtiéndose en una situación límite: una pelea dentro de la cabina, un piloto herido con un cuchillo, una abrupta pérdida de altura, códigos internacionales de emergencia, el temor a un secuestro, la intervención física de pasajeros, el despliegue de aviones de combate israelíes y, finalmente, un aterrizaje de emergencia en uno de los países árabes más sensibles de la región. Una tragedia aérea de dimensiones incalculables fue evitada en cuestión de minutos.

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