
Con temperaturas agradables, paisajes que recuperan toda su intensidad y jornadas más largas, la primavera es una de las mejores estaciones para descubrir distintos rincones del país. Desde los cerros multicolores del norte hasta los bosques y montañas de la Patagonia, estas son cinco propuestas para disfrutar de Argentina al aire libre.
Stella Maris Haus, The Post FMGN Press, Turismo.
La llegada de la primavera transforma el paisaje argentino. Después de los meses más fríos, los días comienzan a extenderse, las temperaturas se vuelven más agradables y la naturaleza recupera colores y aromas que invitan a salir a recorrer. Además, viajar durante esta época permite descubrir muchos destinos con un ritmo más tranquilo que durante los períodos de mayor movimiento turístico.
Para quienes buscan combinar naturaleza, gastronomía, aventura y cultura, Argentina ofrece una enorme variedad de alternativas. Desde la Quebrada de Humahuaca hasta los Esteros del Iberá, pasando por los viñedos mendocinos, los senderos de El Chaltén y las sierras cordobesas, la primavera resulta una excelente oportunidad para armar una escapada o emprender un viaje más largo.
1. Quebrada de Humahuaca, Jujuy

La primavera es una excelente época para descubrir la Quebrada de Humahuaca, cuando los colores de sus cerros contrastan con el cielo despejado y las temperaturas resultan especialmente agradables para recorrerla.
Purmamarca, Tilcara y Humahuaca son algunas de las localidades que concentran buena parte de los atractivos de la región. Caminar por sus calles, conocer sus mercados y gastronomía, visitar sitios arqueológicos y contemplar los paisajes de montaña permite combinar naturaleza y cultura en un mismo recorrido.
Los días templados también favorecen las caminatas y excursiones por los alrededores, antes de que las temperaturas del verano alcancen sus valores más elevados.
2. Mendoza

Mendoza tiene en la primavera uno de sus momentos más atractivos. Los viñedos comienzan a recuperar su intenso color verde y el clima invita a disfrutar de las bodegas y de la gastronomía regional al aire libre.
El enoturismo es, naturalmente, uno de los grandes protagonistas, con recorridos por bodegas, degustaciones y propuestas gastronómicas que permiten conocer la identidad vitivinícola de la provincia. Pero Mendoza también ofrece alternativas para quienes buscan actividad y naturaleza, desde cabalgatas y senderismo hasta excursiones hacia la Cordillera de los Andes.
La combinación de vino, gastronomía, paisajes y aventura convierte a la provincia en una opción especialmente atractiva para una escapada de primavera.
3. Esteros del Iberá, Corrientes

Para quienes prefieren el contacto directo con la naturaleza, los Esteros del Iberá ofrecen una experiencia completamente diferente. La primavera marca el regreso de temperaturas más cálidas y una renovada actividad de la fauna y la vegetación.
Durante los recorridos por los esteros es posible observar carpinchos, yacarés, ciervos de los pantanos y numerosas especies de aves. Las excursiones en lancha, las caminatas y los safaris fotográficos permiten internarse en uno de los grandes humedales de Sudamérica y observar la vida silvestre en su ambiente natural.
El paisaje adquiere además una particular intensidad durante esta época, con una vegetación exuberante que convierte al Iberá en uno de los grandes destinos argentinos para los amantes de la fotografía y el ecoturismo.
4. El Chaltén, Santa Cruz

Conocida como la Capital Nacional del Trekking, El Chaltén comienza a mostrar todo su potencial a medida que avanza la primavera. Los días más largos y el progresivo aumento de las temperaturas permiten aprovechar mejor las horas de luz para recorrer sus senderos.
Las rutas que conducen hacia algunos de los miradores más espectaculares de la Patagonia ofrecen vistas privilegiadas del Fitz Roy, uno de los grandes íconos naturales de la Argentina. A esto se suma el despertar de la vegetación y la aparición de flores silvestres que aportan nuevos colores al paisaje.
Es un destino especialmente indicado para quienes disfrutan del trekking, la fotografía y los grandes escenarios naturales, aunque siempre resulta fundamental consultar las condiciones meteorológicas antes de emprender una caminata.
5. Sierras de Córdoba

Las Sierras de Córdoba son otro clásico para disfrutar durante la primavera. Los paisajes serranos recuperan progresivamente su color y los días templados invitan a pasar más tiempo al aire libre.
La región ofrece múltiples posibilidades para una escapada: pequeños pueblos, caminos panorámicos, ríos, arroyos, senderos y espacios naturales donde descansar lejos del ritmo de las grandes ciudades.
Desde destinos tradicionales como Villa General Belgrano y La Cumbrecita hasta los distintos circuitos serranos, Córdoba permite combinar naturaleza, gastronomía y tranquilidad en viajes de distinta duración.
Primavera, una invitación a viajar
Argentina tiene la particularidad de ofrecer paisajes completamente diferentes a lo largo de su territorio. La primavera permite recorrer buena parte de ellos con temperaturas agradables y aprovechar una estación en la que la naturaleza vuelve a ocupar el centro de la escena.
Montañas, viñedos, humedales, bosques y sierras forman parte de una misma propuesta: viajar por Argentina y descubrir que cada región tiene una manera diferente de recibir la primavera.
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