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Estados Unidos y sus compañeros de viaje

Pedro Corzo, Especial para The Post FMGN Press (*)

Hace unos días mi amigo Luis Fernández, abogado, hombre de gran talento y profunda humanidad, un enamorado de la grandeza de este generoso país me envió copia de una conversación que sostuvo con una amistad de muchos años en la que ambos expresaban preocupación por el futuro de Estados Unidos, mientras se preguntaba si sus nietos tendrían que aprender el idioma chino, recomendación que no descarto, pero recibo con gran pesar.

Despues de la lectura, llegue a la conclusión que comparto las consideraciones de los dos amigos, todavía más, cuando hacen alusión a un comentario atribuido al presidente Ronald Reagan de que “la libertad se puede perder en la próxima generación” me entran escalofríos, ya que es un pronóstico que advierte del probable final de la forma de vida que nos ha conducido a un estado de bienestar imperfecto, pero más que satisfactorio.

Luis, colocando todo en el fuego, recuerda como fueron desapareciendo los grandes imperios de la historia al involucrarse en guerras interminables, conflictos internos, irresponsabilidad fiscal más el debilitamiento de sus instituciones, dolorosas realidades que nos amenazan.

Cierto que Estados Unidos es muy diferente a los imperios del pasado, su sentido de la solidaridad, su comprensión de las diferencias y hasta su uso de la fuerza que no comprende la ocupación de los más débiles, sino en promover cambios que favorezcan mejores condiciones de vida, es distinto. No obstante, siempre es un poder hegemónico que contraría intereses, incurrirá en injusticia y cosechará enemigos.

La charla entre Luis Fernández y su amigo fue realmente interesante y ruego porque sus preocupaciones nunca se hagan realidad, pero, creo firmemente, que el ciudadano medio estadounidense debe asumir conciencia de lo que tiene y puede perder, si no toma una activa y responsable participación en la gestión pública.

Temo que la falta de atención a los valores tradicionales de la nación, entre los que destacan la tolerancia, el respeto a las diferencias, la libertad individual e igualdad de oportunidades, cualidades que todos deberíamos cultivar, no se acatan como en el pasado, además, se aprecia un serio deterioro en el respeto al trabajo, en la búsqueda del progreso, condiciones que hicieron notable este país, atributos que lo ha alejado siempre de purgas y gulags, al estilo soviético, factores que conduce inexorablemente a tener nietos pobres, de abuelos que fueron ricos que tuvieron hijos parásitos.

Terminado el comentario sobre la conversación de mi amigo Luis quiero señalar que también me alarma la inclinación de algunos sectores de la política estadounidense al populismo más ramplón, una particularidad que conduce a los pueblos a una confrontación en todos los campos, que desgarra a los países profundamente, situación sobre la cual Alexis de Tocqueville advirtió en su obra “La democracia en América” al escribir que el mayor peligro para el futuro de Estados Unidos no vendría de una invasión externa, sino de fracturas internas y de un nuevo tipo de despotismo.

Le temo a los extremos, sean de derecha o izquierda, en su momento me alarme, lo sigo estando, cuando los neoyorquinos eligieron a la alcaldía de la ciudad de Nueva York a Zohran Mamdani, igualmente me inquieta el auge en que se encuentran facciones del Partido Demócrata que se identifican como socialistas y es que no comprendo  que la utopía más fracasada en la historia de la humanidad, siga siendo,  a pesar de sus más de cien millones de muertos, incontables frustraciones y desencantos, una propuesta electoral viable porque sobran personas que eligen ser ciegas y sordas ante la realidad, como todavía hay quienes niegan que campos de la muerte como Auschwitz-Birkenau y Treblinka, muchos más, hayan existido y causado la muerte de millones de personas.  

No obstante, hay que asumir, mi madre siempre me lo dijo, los peores ciegos y sordos son los que quieren serlo, y al parecer, el mundo está lleno de incapacitados con títulos universitarios y talento para ellos mismos hacerse la soga con la que van a ser colgado, Lenin lo escribió, porque publicar un documento celebrando el centenario del nacimiento del verdugo mayor de Las Americas, Fidel Castro como han hecho los Socialistas Democráticos de América, significa que siguen atados a ideologías que destruyen la dignidad humana, propuestas, que hasta las repúblicas bananeras están dejando en el pasado.

(*) Pedro Corzo es un periodista y escritor cubano que fue perseguido y encarcelado por la dictadura castrista. Exiliado en Miami, escribió más de 20 años para el Miami Herald.

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