
Del Equipo de Redaccion de The Post FMGN Press
Sección 3
Oleoductos, gasoductos y LNG: la infraestructura que define el futuro energético
Si Vaca Muerta es el corazón productivo, la infraestructura energética constituye su sistema circulatorio. Sin nuevos ductos y terminales, el crecimiento del shale encuentra límites físicos.
Durante años, la falta de transporte obligó a restringir producción incluso cuando los precios internacionales eran favorables. La finalización del Gasoducto Néstor Kirchner eliminó uno de los principales cuellos de botella del sistema.
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur

El oleoducto VMOS representa el mayor salto logístico del petróleo argentino en décadas. Conectará los yacimientos neuquinos con una terminal atlántica diseñada para exportaciones masivas.
La obra permitirá multiplicar la capacidad exportadora y reducir costos de transporte, condición esencial para competir globalmente.
Se estima que la infraestructura podría habilitar ingresos por decenas de miles de millones de dólares anuales una vez operativa a plena capacidad.
El gas: la segunda revolución

El shale gas abre otro frente estratégico. Proyectos de licuefacción buscan convertir a Argentina en exportador global de LNG.
Iniciativas flotantes y plantas terrestres avanzan para monetizar excedentes que, hacia 2026, podrían superar la demanda interna.
Esto permitiría exportaciones hacia Asia y Europa, diversificando mercados y reduciendo dependencia regional.
Integración regional
También se evalúan rutas de exportación hacia Brasil mediante reversión de gasoductos existentes y nuevas conexiones sudamericanas.
La energía empieza así a redefinir la geopolítica económica del Cono Sur.
Argentina podría pasar de importador crónico a hub energético regional.
OPINIÓN
“La infraestructura vale tanto como el recurso”
Nicolás Arceo, Economista especialista en energía

“La infraestructura vale tanto como el recurso”
Proyectos de licuefacción buscan convertir a Argentina en exportador global de LNG.
«El mayor error histórico argentino fue pensar que tener recursos garantizaba desarrollo energético.Lo que genera valor es la infraestructura que conecta producción con mercados.Hoy el país está corrigiendo esa falla: oleoductos, gasoductos y proyectos LNG crean previsibilidad comercial.El capital internacional invierte cuando sabe cómo y cuándo podrá exportar.Si estas obras se completan, el sector energético puede convertirse en el principal generador de divisas del país durante la próxima década».
El Suplemento continúa en la Sección 4 (última): Horizonte 2030: energía, divisas y estabilidad económica posible
También en este suplemento:
→ Sección Primera: fase industrial de Vaca Muerta
→ Sección Segunda: Pluspetrol y el reordenamiento del shale
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