
Natalia Schneider, The Post, Economía
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía actualizó el marco regulatorio que permite determinar si un organismo obtenido mediante Nuevas Técnicas de Mejoramiento (NBT, por sus siglas en inglés) debe ser considerado o no un Organismo Genéticamente Modificado (OGM). La medida fue oficializada a través de la Resolución 24/2026 y apunta a ordenar procedimientos, reducir plazos y dar mayor previsibilidad a investigadores, empresas y desarrolladores del sector biotecnológico.
La normativa introduce cambios en la denominada Instancia de Consulta Previa (ICP), un mecanismo que ya existía dentro del régimen vigente y que permite evaluar anticipadamente si un organismo desarrollado mediante nuevas herramientas biotecnológicas queda alcanzado por la normativa aplicable a los OGM.
Con la actualización, el Gobierno busca clarificar definiciones técnicas, precisar la información que deben presentar los desarrolladores y establecer plazos de respuesta más definidos por parte de la autoridad regulatoria. También se establecen criterios de evaluación más claros, con el objetivo de agilizar los procesos y brindar mayor seguridad jurídica a quienes trabajan en innovación genética aplicada a la producción agropecuaria.
Desde el área oficial explicaron que la nueva resolución reemplaza el régimen anterior y simplifica los procedimientos administrativos. Entre los cambios más relevantes se destaca la incorporación de criterios técnicos más precisos para el análisis de los desarrollos biotecnológicos, la reducción de tiempos de evaluación y la eliminación de cargas burocráticas consideradas innecesarias.
Uno de los objetivos centrales de la medida es mejorar el acceso al sistema regulatorio para pequeños y medianos desarrolladores, que muchas veces enfrentan mayores dificultades para cumplir con los procesos administrativos. En ese sentido, la normativa busca generar condiciones más equitativas y fomentar un entorno más competitivo dentro del ecosistema de innovación agrobiotecnológica.
La actualización surge de un proceso de trabajo técnico realizado junto con especialistas de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), el organismo que asesora al Estado en materia de evaluación de productos derivados de la biotecnología aplicada al agro.
Argentina fue uno de los países pioneros en establecer regulaciones específicas para las Nuevas Técnicas de Mejoramiento. Desde 2013 el país comenzó a desarrollar marcos regulatorios para este tipo de tecnologías, y en 2015 se publicó la primera normativa específica para analizar productos obtenidos mediante estas herramientas. Posteriormente, el régimen fue actualizado en 2021 para adaptarse al avance científico y a las nuevas aplicaciones en el sector productivo.
Las NBT incluyen diversas tecnologías de edición genética que permiten introducir modificaciones precisas en el ADN de plantas y otros organismos, con aplicaciones que van desde la mejora de cultivos hasta el desarrollo de variedades más resistentes a enfermedades o condiciones climáticas adversas.
Con la nueva resolución, el Gobierno busca consolidar un esquema regulatorio más moderno que acompañe la transformación tecnológica del agro, promueva la generación de valor agregado y mantenga a Argentina entre los países con mayor desarrollo normativo en materia de biotecnología aplicada a la producción agropecuaria.
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