Aruba

Trump destituye a Kristi Noem tras semanas de escándalos y tensiones en Seguridad Nacional

Patricia Arencibia, The Post, US Correspondent

WASHINGTON, Mar, 4, 2026.— La abrupta destitución de Kristi Noem como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional marca el primer gran quiebre interno del segundo mandato de Donald Trump y deja al descubierto una creciente crisis política alrededor de la política migratoria de la Casa Blanca.

El presidente anunció este jueves la salida de Noem del gabinete y confirmó que el senador republicano Markwayne Mullin asumirá el cargo a partir del 31 de marzo. La decisión fue comunicada en un mensaje publicado en Truth Social, en el que Trump agradeció su trabajo pero confirmó el cambio de rumbo en la conducción del organismo encargado de la seguridad interna del país.

La salida de Noem llega tras una sucesión de controversias que erosionaron su relación con el Congreso, con sectores del propio Partido Republicano y finalmente con la Casa Blanca. En el centro de la crisis estuvieron dos episodios que dominaron la agenda política en Washington durante las últimas semanas.

El primero fue el impacto político de una operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis que terminó con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante un operativo federal. Noem defendió públicamente la actuación de los agentes y llegó a calificar a las víctimas como “terroristas domésticos”, una afirmación que luego fue cuestionada por legisladores de ambos partidos y por organismos federales que dijeron no tener evidencia para sostener esa versión.

El episodio generó protestas en varias ciudades y desencadenó pedidos de renuncia e incluso iniciativas de impeachment en el Congreso. Según fuentes legislativas, cerca de 190 congresistas habían respaldado distintos esfuerzos para investigar su actuación y el manejo del Departamento de Seguridad Nacional.

Pero el golpe político más directo llegó esta semana durante una audiencia en el Capitolio. Allí Noem defendió un polémico programa publicitario del departamento, valuado en aproximadamente 220 millones de dólares, destinado a promover la política de deportaciones masivas del gobierno. En su testimonio afirmó que la iniciativa había sido autorizada personalmente por Trump. Horas más tarde, el presidente negó públicamente haber dado ese aval, lo que dejó a la secretaria en una posición políticamente insostenible.

Funcionarios de la Casa Blanca confirmaron que la relación entre ambos quedó gravemente dañada tras ese episodio. En privado, Trump expresó frustración por el testimonio y consultó a aliados republicanos sobre la conveniencia de reemplazarla, una discusión que terminó acelerando la decisión final de removerla del cargo.

La gestión de Noem al frente de Seguridad Nacional había sido una de las piezas centrales del enfoque de línea dura del gobierno en materia migratoria. Desde su llegada al cargo impulsó una expansión de operativos de deportación y reforzó la presencia federal en ciudades consideradas “santuario”, una estrategia que generó múltiples demandas judiciales y tensiones con gobiernos estatales.

Su salida, sin embargo, no implica un giro moderado en la política migratoria de la administración. Mullin, su probable sucesor, es considerado un aliado cercano del ala más dura del Partido Republicano en el Senado y ha respaldado públicamente las medidas de control fronterizo impulsadas por Trump.

En Washington, la destitución de Noem es interpretada como una señal de que la Casa Blanca busca contener el costo político de una serie de crisis acumuladas alrededor del Departamento de Seguridad Nacional, sin alterar la estrategia central de la administración.

Para Trump, el movimiento también tiene otra lectura: reafirmar el control político sobre un gabinete que, en su segundo mandato, parece moverse bajo una regla clara en la capital estadounidense —la lealtad pública al presidente sigue siendo la moneda más valiosa en la política de Washington.

Si querés apoyar a The Post Argentina, podés hacerlo desde aquí.

>Aruba