
Natalia Schneider, The Post, Política
La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno tras una sesión tensa y negociaciones de último momento. El proyecto obtuvo 135 votos a favor y 115 en contra, sin abstenciones, y ahora deberá volver al Senado para su sanción definitiva debido a cambios incorporados durante el debate.
La iniciativa es uno de los pilares del programa económico oficial y busca flexibilizar el mercado laboral para fomentar la inversión y el empleo formal, con modificaciones en indemnizaciones, jornadas laborales y esquemas de contratación.
Durante el tratamiento, el oficialismo aceptó eliminar artículos polémicos —entre ellos cambios vinculados a licencias médicas— para sostener el apoyo de aliados y garantizar la aprobación.
El debate se dio en un clima de fuerte confrontación política y sindical, con protestas y paro nacional convocado por la CGT. La oposición denunció un retroceso en derechos laborales y anticipó judicialización, mientras el Gobierno celebró el resultado como un paso clave para “modernizar” el sistema y dinamizar la economía.
La votación representa una de las principales victorias legislativas del oficialismo en el año y abre la etapa final del proceso parlamentario: el Senado deberá convalidar la versión modificada para que la reforma se convierta en ley.
Si querés apoyar a The Post Argentina, podés hacerlo desde aquí.

