
Belén Grazziani, The Post, Empresas & Negocios
Un nuevo índice elaborado por Koin revela cómo el momento de la compra, el medio de pago y el tipo de viaje elevan la exposición al fraude en América Latina, y por qué las estrategias antifraude deben adaptarse a cada mercado.
El avance del turismo digital transformó la forma en que los viajeros compran pasajes, reservas hoteleras y servicios asociados. Sin embargo, esa comodidad también abrió un frente cada vez más complejo para las empresas del sector: el fraude online. Un análisis reciente del Koin Travel Index, una herramienta desarrollada por Koin, muestra que las compras de último momento pueden multiplicar hasta por 7,5 el riesgo de fraude en el ecosistema turístico digital.
La funcionalidad, integrada en la solución Koin Antifraude, consolida datos del sector de viajes en tiempo real y permite identificar patrones de compra con niveles de riesgo significativamente más altos. En un contexto de crecimiento sostenido del comercio electrónico en turismo, estos insights buscan ayudar a las compañías a tomar decisiones más precisas, sin sacrificar conversión ni experiencia de usuario.
Argentina: alto riesgo en vuelos solo de ida y tarjetas internacionales
El relevamiento revela particularidades marcadas en el mercado argentino. Según los datos, los vuelos solo de ida concentran más de un 65 % de riesgo adicional frente a los pasajes de ida y vuelta. A su vez, las compras realizadas con tarjetas internacionales resultan hasta nueve veces más riesgosas que aquellas efectuadas con tarjetas nacionales.
El tipo de ruta también incide: los viajes internacionales presentan un riesgo 1,6 veces mayor que los trayectos domésticos. Pero uno de los factores más sensibles es el momento de la compra. Las transacciones realizadas cerca de la fecha de salida pueden tener un riesgo hasta cinco veces superior a las compras hechas con mayor anticipación.
Patrones regionales, estrategias locales
Aunque América Latina comparte ciertos patrones de riesgo en el turismo digital, el peso de cada variable cambia según el país. En Argentina, el principal vector de riesgo es el método de pago, en un contexto marcado por diferencias regulatorias, menor disponibilidad de datos locales y mayor complejidad en la validación de información en operaciones transfronterizas.
En Brasil, en cambio, el riesgo se explica principalmente por el comportamiento del consumidor: las compras cercanas a la fecha del viaje pueden elevar la exposición al fraude hasta seis veces. Se trata de un entorno más previsible, donde el “timing” de la decisión resulta determinante.
Este contraste ayuda a entender por qué, aun con un promedio regional del 2,1 % de transacciones con algún nivel de riesgo, las estrategias antifraude no pueden ser homogéneas y deben calibrarse de manera específica para cada mercado.
Del dato a la acción
Desarrollado por Koin —empresa de tecnología especializada en soluciones de pago y prevención de fraude, parte del Grupo Prosus— el Koin Travel Index apunta a transformar grandes volúmenes de datos en inteligencia accionable. En lugar de apoyarse en reglas genéricas o bloqueos masivos, la herramienta permite ajustar las decisiones antifraude en función del contexto de cada operación.
El objetivo es claro: reaccionar con rapidez ante cambios en el comportamiento del consumidor y en los perfiles de riesgo, reducir pérdidas financieras y, al mismo tiempo, proteger la tasa de conversión y la experiencia del usuario en un sector cada vez más competitivo.
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