
El periodista Leland Vittert, de la cadena Fox News de los EEUU, era corresponsal del informativo en Jerusalem y explicó cómo un hecho del que fue protagonista cambió su visión sobre el conflicto en Medio Oriente y sobre las posiciones de Israel, Palestina, el Islam y la democracia.
En 2011 se firmó un acuerdo por el cual Israel liberó de su secuestro a manos de Hamas a Gilad Shalit, un soldado que operaba un tanque en tareas de vigilancia en la frontera con Gaza y había sido secuestrado por terroristas que entraron a territorio israelí a través de uno de los túneles que conforman la red clandestina bajo tierra que suma más del doble de longitud lineal de toda la red de subterráneos de New York (380km) con más de 700km de excavaciones. Los otros dos ocupantes del tanque fueron asesinados.
Shalit estuvo secuestrado 5 años desde el 25 de junio de 2006 hasta el 18 de octubre de 2011, fecha del tratado de intercambio.
Por ese acuerdo, firmado en El Cairo, Shalit fue canjeado por 1027 presos que Israel mantenía en prisiones de alta seguridad, 280 de los cuales cumplían condena de cadena perpetua por la magnitud de sus crímenes.
Entre los prisioneros liberados por Israel no solo estaba Yahya Sinwar -que a la postre sería ni más ni menos que el líder elegido de Hamas que planificó el ataque del 7 de octubre- sino una mujer de nombre Wafa.
Wafa habitante de Gaza, de niña se había volcado un bowl entero de agua hirviendo sobre sí misma lo que le produjo severas quemaduras. ¿Dónde llevaron sus padres a Wafa? Pues al hospital israelí Soroka Medical Center en Beer Sheva.
Wafa, a pesar de haber salvado su vida allí, se hizo miembro de las Brigadas de Mártires Al-Aqua (que la habían reclutado porque ella tenía un “pase” que le permitía entrar y salir de Israel bajo procedimientos algo más expeditivos que lo normal) y en esa condición intentó pasar con un dispositivo explosivo a Israel en 2005.
Detectada en la frontera (de nuevo, su “pase” le aliviaba el procedimiento pero no la eximia de él) Wafa intentó detonar el artefacto pero este falló provocándole serias heridas nuevamente. Wafa fue atendida otra vez en el Soroka.
Dada de alta, estudió en Israel y se recibió en prisión con un título universitario. Años después sería parte del intercambio de prisioneros por el soldado Shalit.
Pero lo más escalofriante del caso no es esto.
Cuando a Wafa Al Biss se le asignó su misión suicida se le dieron tres opciones para que eligiera detonar su artefacto (un colectivo, un café o el Soroka). Eligió el Soroka, el mismo hospital que le había salvado la vida.
Vittert fue enviado por Fox News a entrevistar a Wafa. El corresponsal llevaba su iPad con él para mostrarle en un video el momento en que ella intenta detonar el explosivo que llevaba encima en el puesto fronterizo de control.
Luego de mostrárselo, Vittert le dijo ¿Qué piensas al ver esto? Y Wafa respondió: “Pienso que estuve a punto de tocar el Paraíso” “¿Y lo harías de nuevo?”, repreguntó el periodista. “En este mismo instante”, respondió Wafa. “Esta es mi misión en la vida”.
Vittert entonces se sintió compelido a que Wafa le aclarara algo. Le dijo: “Espera un segundo… esta gente te trató, te cuidó, te salvó la vida y te dio la oportunidad de estar de nuevo aquí en Gaza, ¿y tu los atacarías de nuevo si pudieras?” “Absolutamente”, respondió Wafa, “ellos son infieles, son el mal, son el enemigo…”
Se trata de una historia corta pero que refleja dos interpretaciones del mundo completamente diferentes: una compatible con la misericordia y la dignidad humana y otra con la mas fría crueldad de una cultura asesina.
¿Es Israel perfecto? No. Pero Israel encarna la defensa de un modelo social de libertad y de la dignidad humana que es el que debe representar a los hombres de buena voluntad, para usar la misma terminología del Preámbulo de la Constitución.
La más primaria sensibilidad humana debería haber refrenado a Wafa de atentar contra aquellos que la habían salvado, una vez cuando, siendo niña, no tenía en su tierra disponibilidades aptas para tratarla y otra, siendo adulta, cuando ya fue directamente descubierta en el intento directo de causar daño y muerte.
Sin embargo, preguntada si lo volvería hacer, sin dudarlo dijo que lo haría en ese mismo instante.
¿Como “negociar” con gente así? No se puede. La civilización de la libertad que le dio al mundo desde el jean hasta la posibilidad de vivir 100 años, está en absoluta desventaja cuando sus valores de racionalidad y tolerancia son enfrentados por la simple brutalidad asesina.
No obstante, haciendo gala de una proverbial estupidez, Occidente le ha dado la posibilidad a esta gente de encontrar un futuro mejor para si mismos y para sus familias, como Israel se la dio a Wafa.
Pero su respuesta a esa mano extendida ha sido la misma que Wafa le dio Vittert: “Lo volvería a hacer sin dudarlo… Esa es mi misión en la vida”.
Pues bien, señores de la corrección política, la misión en la vida de Occidente es preservar la civilización que salvó al mundo de las hogueras, de la inquisición y del oscurantismo. Ningún numero de fuerza tiene derecho de hacer retroceder a la humanidad a la Edad de Piedra.
La civilización ha pagado un precio muy alto para hacer prevalecer los valores de la ley por encima de la voluntad de un capitoste. Y quienes hoy son el producto de esa racionalidad no deberían olvidarlo. Nunca.


Gracias Carlos,es así,es muy difícil negociar con alguien que solo quiere eliminarte.Y es muy difícil explicárselo a la gente,no tienen ni idea de los verdaderos pensamientos.Por suerte a Argentina casi no llegaron como inmigrantes,si como terroristas.Lo que es raro es en Europa,porque conviven con ellos y los sufren.Y ahora se abre un nuevo capítulo en Nueva York,y no se augurs nada bueno.
TITULO FUTBOL Y POLITICA
Recuerdo en «el cilindro» al Radical
Otero decir la culpa la tiene «el menemista» Juan Destefano este como
Presidente formo un equipazo con
Toti Iglesias Ruben Paz Walter Fernandez Fabbri q gano la 1er Supercopa en Brasil Oterro nada