
Hace dos semanas conversamos en IPW Chicago 2025 con Ibis Romero, Executive Director of Sunny Isles Beach/Greater Miami CVB sobre las novedades de esta franaja increíble en North Maimi Beach. Aqui un resumen de lo mas importante:

Sunny Isles Beach, la franja costera que alguna vez fue famosa por su nostálgico “Motel Row” de los años 60, hoy se alza como uno de los enclaves más codiciados de Miami-Dade. Con apenas un kilómetro cuadrado de superficie, esta ciudad-balneario se reinventa cada año con nuevos rascacielos de diseño audaz, hoteles cinco estrellas y un estilo de vida que combina playa, shopping de lujo y gastronomía internacional.
Las cifras son contundentes: Sunny Isles ofrece casi cuatro kilómetros de playas de arena blanca y aguas turquesas que invitan a pasar el día entre sombrillas, surf, paddle-board, voleibol playero o snorkel. Un ícono local es el Newport Fishing Pier, el histórico muelle que reúne pescadores, curiosos y turistas con su vista panorámica del Atlántico. A lo largo de la costa, los puestos de salvavidas, el Wi-Fi gratuito y los senderos para bicicletas le dan a esta pequeña ciudad un aire relajado pero con servicios de gran destino.


Sin embargo, lo que realmente distingue a Sunny Isles Beach es su perfil urbano: una línea de rascacielos de cristal que se suceden como esculturas futuristas frente al mar. Entre ellos destaca la Porsche Design Tower, de 60 pisos y casi 200 metros de altura, célebre por su elevador robotizado que permite a los residentes subir con auto y todo hasta la puerta de su departamento. Le sigue el imponente Muse, diseñado por el arquitecto Carlos Ott, que combina arte y exclusividad en cada una de sus 47 plantas. También figuran el Trump International, las torres Jade, los lujosos Estates at Acqualina y la futurista Bentley Residences, actualmente en construcción, que promete repetir el concepto de “Dezervator” para autos y sumar amenities de alto vuelo.

Pero este lujo vertical no está exento de desafíos: un estudio reciente reveló que unas 35 torres de la zona experimentan un leve hundimiento del terreno, un fenómeno que preocupa a expertos y autoridades debido a la compleja relación entre sedimentos costeros, urbanización intensa y el cambio climático.
El turismo, por su parte, encuentra opciones para todos los gustos. En la cima de la oferta hotelera está el galardonado Acqualina Resort & Residences On The Beach, uno de los resorts cinco estrellas más prestigiosos del sur de Florida, con spa, piscinas infinitas y un restaurante griego a orillas del mar. Le siguen el Trump International Beach Resort, favorito de familias por su club infantil y su spa; el Solé Miami – A Noble House Resort, famoso por su terraza con vista panorámica; el tradicional Newport Beachside Hotel & Resort, el Marenas Beach Resort y el cómodo Residence Inn, ideal para largas estadías y viajeros con mascotas.

A la hora de comer, Sunny Isles Beach no decepciona: más de 80 restaurantes despliegan sabores de todo el mundo. Hay refinada cocina italiana, francesa, cubana, kosher y fusión. Lugares como Art Priori combinan arte y gastronomía en espacios de diseño que atraen tanto a locales como a turistas exigentes.

Para los fanáticos de las compras, la ubicación es inmejorable: a minutos se encuentran dos gigantes del retail de lujo como Aventura Mall, con más de 200 tiendas, y Bal Harbour Shops, célebre por sus boutiques de alta costura. Sobre Collins Avenue, en pleno corazón de Sunny Isles, también proliferan plazas comerciales y locales gourmet que completan la experiencia.

Pero más allá de las sombrillas y los shoppings, el mayor atractivo de Sunny Isles Beach es, quizás, su propia metamorfosis: de refugio vintage a emblema de la arquitectura de vanguardia, la ciudad sigue creciendo de la mano de desarrollos millonarios que atraen compradores internacionales, especialmente de América Latina, en busca de una segunda residencia frente al mar.
Entre aguas cristalinas, spas de lujo y torres que desafían la gravedad, Sunny Isles Beach encarna la promesa de un paraíso urbano donde la playa y la ciudad conviven sin esfuerzo. Un destino que combina la nostalgia de la vieja Florida con la ambición vertical de una nueva Miami que nunca deja de mirar al futuro.

