Balas de fogueo en la Rosada, víctima la Argentina

Luego de varios días sin gobierno,  porque los funcionarios se encontraban subidos al ring  en procura de no hacerse cargo de la derrota electoral sufrida y en defensa de sus vanidades, los alquimistas del poder encontraron la pócima: distraernos con fuegos artificiales, mientras un DNU conseguía los pesos para comprar los votos que los sacaran de perdedores, incorporando  al presupuesto el dinero  que les permita recuperar el dominio del Congreso y lograr que una única  voluntad –la de Cristina- decida los destinos de nuestra patria.


Los “Derechos Especiales de Giro” (DEG) resultarán con esa decisión duplicados y servirán para financiar el presupuesto general de la Administración pública, convirtiendo en pesos los 4.334 millones de dólares. Tal vez el número capicúa colabore con la suerte y no se advierta que las sumas que ingresan a las cuentas una vez salen dos veces. Los adelantos transitorios del Banco Central, son préstamos de la autoridad monetaria al Tesoro pero,  como si se tratara de una ayuda  paterna, no aumentará ( en la dialéctica oficialista) el monto de nuestra deuda. Aumentará la inflación, disminuirá la credibilidad de nuestro país dentro y fuera del mismo, pero eso no importa porque impactará después de noviembre.

Este pase mágico realizado en plena crisis, nos demuestra que las municiones que se arrojaban desde la presidencia del Senado a la Rosada , era sólo de fogueo.  La vice con la misma escasa creatividad con la que elige la ropa que usa – cuyos diseños se repiten aunque cambie el material- también reitera sus “mágicas” soluciones. Esta medicina ya la  había adoptado en el 2009.

Continúan también  sus cartas al  pueblo,  pero como no pone remitente no podemos contestarlas y deberemos conformarnos con intentar responderle en las urnas por sí o por no, pero sin argumentar.

Las necesidades políticas son urgentes. La pobreza en aumento, los niños desnutridos, la educación inexistente, la corrupción que avanza, la propiedad privada puesta en crisis con ocupaciones de terrenos y discursos, la necesidad de inversiones para crear empleo genuino, el aumento del delito, todo puede esperar. La necesidad de ocupar bancas en la legislatura no. O mejoran los resultados electorales o deberán imponer con la prepotencia de inconstitucionales decretos, las decisiones que garanticen su impunidad y su permanencia en el poder.

Para Alberto la foto o el video del festejo de cumpleaños de “su querida Fabiola”, ocurrido en plena cuarentena, importaron más que burlarse de un  pueblo encerrado con la llave de un  DNU dictado por quien aparecía chocando su copa con la de los otros infractores. No importa que juró por su hijo una mentira. Seguramente tenía cruzado los dedos para que nada malo le ocurra y éste, habrá de perdonarlo pensando que supo regalarle la posibilidad de tener un DNI como Dyhzy que acredita su condición de no binario. No debe ser sencillo ser hijo de Alberto.

La verdad, la institucionalidad, la credibilidad, la jerarquía de los cargos y de las normas son vaciados de contenido. ¿Dónde irán esos contenidos?, ¿alguna vez los podremos recuperar o entran a orbitar definitivamente lejos de nosotros?

Restarle racionalidad a las reacciones de furia de la  señora, es no leer lo que significa que ninguno del equipo jurídico con el que pretende mantenerse lejos de las rejas, formó parte de la parodia de renuncias con las que “apretó” a su delegado. O tenían el teléfono descompuesto o no recibieron la orden de renunciar a sus puestos ni su representante en el Consejo de la Magistratura- hermano de quien disparó el primer misil que se parecía a una renuncia  pero que firmaba con su apodo y  dirigió a los medios y no al presidente- ;  tampoco quien dirige la IGJ (Inspección General de Justicia) con la arbitrariedad que requiere defender las “sociedades” de la señorani Menna, quien ejerce de ministro de justicia aunque figure como vice; ni la jefa de la AFI; ni el Procurador del Tesoro. Ninguna furia la hace olvidar que su primer objetivo es su impunidad.

El gobernador de Formosa afirma que los porteños no saben plantar ni una lechuga y son unos zánganos que viven del esfuerzo del todo el pueblo argentino. No analiza de dónde proviene la coparticipación que gasta en su ineficiente presupuesto,  con una burocracia administrativa improductiva, sin empleo privado y sin voluntades libres para decidir qué quieren como ciudadanos. Hasta los organismos internacionales alertaron sobre lo que ocurre en esa provincia que parece una fotografía del medioevo.

El gobernador de Tucumán, “negoció” con su vice si se cumplía la Constitución y en qué medida . Luego corrió  al puesto de bombero para el que lo convocaron a causa del incendio que ocasionó en el seno del poder la derrota vergonzante que sufrieron.

Una diputada en funciones afirma que quien está sentado en el sillón de Rivadavia no tiene mérito propio. Mequetrefe y zánganos son los únicos adjetivos que me animo a escribir de los que ella dirige sin miramientos a nuestro presidente Nos explica que se tiene que allanar a la voluntad de Cristina porque por su boca habla el pueblo. La ventrílocua nos dijo una vez que: “Dios siempre piensa que podríamos haber hecho más.”, Así que, si sabe lo que piensa Dios, puede interpretar  lo que nosotros pensamos.

A la  vicepresidente no le alcanza con que Alberto sea su súbdito. Su vocación de emperadora exige que el pueblo todo lo vea de rodillas frente a ella, en una genuflexión que quiebre su dignidad y la del pueblo  que lo votó e inclusive la de los gobernadores, sindicalistas y políticos que le dieron su respaldo cuando se desató la fingida crisis. 

Alberto es coherente. Siempre puede borrar con el codo lo que su mano escribió o desdecirse sin pudor de lo que acaba de asegurar. “La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime  conveniente. Para eso fui elegido” gritaba desafinado, mientras estaba negociando cómo cumplir lo que Cristina le ordenaba. También  lo es, cuando traiciona a sus amigos y  a sus votantes. Gritó que no traicionaría a Cristina ni a Máximo, el resto de los enumerados nos lo recuerda seguramente porque se aturdió con el volumen que imprimió a sus palabras.

La chatura y la mediocridad es lo único inmutable en él. La infalible estratega – Cristina- y el armador político – Máximo- intentan a como de lugar  ganar en noviembre  y para ello cualquier instrumento electoral es válido, y no importa si es legal o moral. Y Alberto no duda en templar las cuerdas  para que se cumpla esa voluntad.

Hay muchos peronismos. Inclusive con ideas contrapuestas. ¿No será que el peronismo es la capa de Superman que permite al vestirla alcanzar el poder? Quien se la calzan , el único puente que no dinamitan es el que lo conduce a los sitios de decisión, los otros  son invisibles a su ambición.

Las trampas no son nuevas. Las repiten sin innovaciones cada vez que creen que le resultan útiles. Lo que no se entiende es nuestra actitud. La de los ciudadanos de a pie y la de aquellos que integran lo que se denomina “oposición”.  No realizan acciones que neutralicen los agravios constitucionales. Como comentaristas radiales, cuentan lo que pasa sin proponer algo que impida que continúen los agravios a los derechos fundamentales de todos y mientras el gallinero se inunda con los cacareos vanos, la desocupación aumenta, los niños – y también los adultos- no comen- , las universidades permanecen cerradas, los narcotraficantes aumentan su poder.

El gobierno ignoró a la sociedad convirtiendo en cruzada sanitaria una respuesta a la pandemia que le permitía canalizar su autoritarismo y voluntad de convertir a todos en participes de la mesa del estado donde se sirven las migajas  que deciden los poderosos. La gente exhibió su bronca. Ellos sólo intentaron no ser  sus destinatarios. Luego resolvieron concederse una tregua en su propia guerra y firmaron un armisticio escrito con chapucería, soberbia y torpeza. Ninguno de los problemas de la gente aparecen en sus cláusulas. Solo se refieren cómo seguirán repartiéndose el poder y sus privilegios.

Según la Cepal somos el país que más pobreza generó en el 2020;  según la  OCDE el que tardará más de cinco años en recuperarse. La mejor solución que se les ocurre es declarar servicio público a la internet sin recordar que la declaración de servicio público del agua, de las cloacas, de la luz o del gas no mejoraron el servicio.  


Pretenden que  las promesas borren los hechos; que el reparto de dinero sin valor clausure la pobreza; que la mayoría tenga derechos pero no las minoría; que mayoría sea los que llevan sus etiquetas y no quienes obtengan más votos; que quien defiende a Fabiola sea Berni y no las feministas;  que la magia tenga una fuerza superior a la razón.

Nuevamente los valores republicanos  son arrojados a la alcantarilla para borrar las arrugas del entrecejo de Cristina a puro maquillajes y alquimias vacíos de contenido ético.

Carl Jung nos decía que “Las personas podrían aprender de sus errores, si no estuvieran ocupadas negándolos” pero, no le hicimos caso.

Fuente: Sudamericahoy.com

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