Sin signos de pregunta

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Hace un par de días escribíamos aquí mismo una nota con un título enmarcado entre signos de interrogación: “¿El Papa mala persona?”. Y allí planteábamos a modo de aguijón solo la mera posibilidad de considerar a Jorge Bergoglio mala persona a raíz de las múltiples actitudes que ha tenido institucional y personalmente para con el presidente Macri.

Decíamos que no nos dejáramos llevar por los conceptos instalados como un mantra (“no puede haber un Papa que sea mala persona”) y que trataramos de analizar lo que Bergoglio ha hecho en ese campo.

Por supuesto que ese casi sacrilegio lo gatilló la confirmación de la audiencia que el Papa le ha concedido a Hebe de Bonafini y la absolutamente verosímil posibilidad de que su criterio para discernir si la concedía o no haya sido que Bonafini es un enemigo político declarado del presidente. Como la ex madre de Plaza de Mayo devenida en guerrillera golpista lo es, entonces la concedió.

Muy bien. No pasaron 48hs que nos hemos enterado más cosas sobre el “buen” Francisco. El Papa parece haberle encomendado a Gustavo Vera la misión de organizar una comitiva de jueces federales y fiscales para que lo visiten en Roma, en donde seguramente no hablarán de EL Ciclón, San Lorenzo de Almagro.

También se supo que Bergoglio pergeña la idea de crear un frente de movimientos sociales para oponerse a las políticas del presidente.

Pero ha habido más. En la mañana de hoy Margarita Barrientos, que lleva adelante tareas sociales en el barrio Los Piletones, contó cómo Bergoglio no la recibió en Roma cuando había viajado con su marido Isidro y la periodista Karina Vilella a visitarlo en una audiencia.

Barrientos por intermedio de Juan Carlos Pallarols consiguió que un empresario que no identificó le pagara el pasaje a ella y a su esposo y la estadía en Roma. La hoy primera dama Juliana Awada le regaló un vestido para la ocasión. Pallarols llevaba un cáliz tallado y Margarita una imagen y una carta para el Papa.

Barrientos tenía la credencial celeste que tramita la embajada argentina –en ese momento en manos de Mario Cafiero- que le permitía acceder a ella, a su marido y a Villela a uno de los corralitos exclusivos para ser saludados por Francisco. Margarita estaba en primera fila.

En el corralito de enfrente, estaba Estela de Carlotto con otra serie de acompañantes. Antes de que apareciera Bergoglio personal de la Guardia Suiza retiro de un brazo a Barrientos, a su marido y a Vilella y ya no los dejaron volver a ocupar su lugar. Nunca nadie les dio una explicación. Margarita dejó la carta y el cáliz, pero nunca recibió una respuesta de Francisco. Villela mandó una nota formal al Vaticano que tampoco recibió respuesta alguna.

La periodista apoyada en fuentes que no mencionó cree que personas de la comitiva de Carlotto intercedieron para que Barrientos fuera separada del lugar, a lo que el Papa habría accedido porque Barrientos es “cercana a Macri”.

Algunos especularon en el mismo programa en que se produjo la revelación (Desayuno Americano, América TV, http://www.lanacion.com.ar/1898011-margarita-barrientos-aseguro-que-el-papa-francisco-no-la-recibio-por-cuestiones-politicas) con que el propio Papa podría no saber del episodio y que todo hubiera sido hecho a sus espaldas.

Sin embargo, si fue así, ¿por qué Bergoglio nunca respondió la carta de Margarita ni agradeció el cáliz ni le envió una palabra de aliento e incluso de disculpa?

Además, ¿acaso el Papa no sabe con quién se va a encontrar en sus audiencias? ¿su “equipo” lo mantiene en la oscuridad respecto de quién viene a verlo en una audiencia privada? ¡Por favor, somos grandes!

Aquí no hay signos de pregunta, muchachos. Disculpen quienes se ofendan, pero por más Papa que sea Bergoglio, no es una buena persona. No lleva en su interior el verdadero amor cristiano, igualitario, misericordioso, “olvidadizo…”

No. Bergoglio recuerda, valora políticamente y actúa en consecuencia. Detrás de su ropaje blanco esconde a un político operativo al servicio de una idea fracasada.

Quizás la verdadera dimensión del cambio que propone Cambiemos, haya que medirla por el miedo que Bergoglio y otros como él tienen a que la apuesta tenga éxito. ¿Y si realmente el nuevo marco económico-social dirige al país hacia la “pobreza cero”? ¿de qué se van a disfrazar los repartidores de la justicia social, de la dádiva, de la lástima, de la sensiblería y de la limosna?

Terminamos como empezamos: hace dos días titulábamos “¿El Papa mala persona?”. Saquen los signos de pregunta por favor. Gracias.


  • Familia Leal

    es un santurrón hipócrita

  • mrlutz

    Al Papa Francisco no le gusta mucho el capitalismo, es evidente, lo ha llamado una “nueva tiranía” (Evangelii Gaudium “La alegría del Evangelio”) que debe ser combatida mediante la intervención y el control de la economía para ayudar a los más pobres. Ha dicho en su discurso en el Capitolio de Washington que: “la política debe servir a la persona humana y no puede ser esclava de la economía y de las finanzas” en otro discurso en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia expreso su opinión anticapitalista y ha exigido que reflexionemos sobre la posibilidad de cambiar este sistema. En un párrafo critica a la teoría del “derrame, que supone que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismo sacralizados del sistema económico imperante”
    Mientras el Papa decía esta palabras, en una de las regiones más pobres del planeta, olvidaba que por primera vez en la historia de la humanidad, la pobreza extrema será menos del 10%. Cientos de estudios rebelan como en un ambiente de libertad política y económica, con respeto y estabilidad de las leyes y presencia inclaudicable de la justicia, mucho países han mejorado el nivel de vida de su población, mientras que los países carentes de esta “armonía ambiental” han quedado rezagados.
    Francisco parece olvidar la inmensa labor pastoral de un predecesor por el que ha propugnado su canonización, Juan Pablo II, quien con su coraje y convicción apoyó férreamente al sindicato Solidaridad y a su líder Led Walessa en su lucha contra la opresión del “paraíso” socialista, en donde unos burócratas eran los responsables de distribuir la riqueza mientra conservaban el monopolio de la represión salvaje.
    Sin dudas ni interrogantes, el Papa Francisco pretende ser el líder de la desaparición del libre mercado, como Juan Pablo II lo fue para el comunismo. Su campo de práctica fueron las elecciones en la Provincia de Buenos Aires, en donde los cura-parrocos contribuyeron al corte y doblado esmerado de boletas evitando el triunfo de Anibal Fernández y el despliegue controlado de la droga en un vasto territorio. Ahora necesita como aliados a los enemigos del libre mercado, aunque no sean muy católicos y les guste la “mordida” en su control por distribuir el ingreso… así sin dudas.

  • ALESUS

    Un hombre que no tiene la Palabra de DIOS, como única fuente suficiente, inerrante, eficaz de fe y conducta, no es más que un mafioso con sotana.