Para vivir como en casa

DoubleTree by Hilton Ocean Point Resort & Spa

Un gran aspiracional de los muchos argentinos que viajan a Miami Beach es poder sentirse durante ese tiempo de vacaciones como en casa, como si fueran un local, vivir unos días como un residente normal de la ciudad.

Una condición esencial para lograr ese objetivo es contar con un lugar que se parezca a nuestra casa, en el que podamos sentirnos que estamos en casa; en nuestro departamento, en nuestro edificio, haciendo nuestra vida.

Miami Beach ofrece muchas oportunidades en ese sentido. Pero hay una que por sus características sobresale del resto. Nos referimos al DoubleTree by Hilton Ocean Point Resort & Spa ubicado en Collins y la 173, en Sunny Isles Beach.

Sunny Isles Beach Coastline

Se trata de una propiedad de apartamentos (también tiene cuartos de hotel) de dos y tres ambientes con amplios livings, cocinas completas, con todo lo necesario para hacer nuestras propias comidas sin necesidad de pensar adónde salir a comer, balcones generosos con vista al mar, sea parcial o completa en todos los casos y un servicio amable dispuesto a solucionar las más mínimas necesidades en todo momento.

Uno puede salir a la mañana, después de un buen desayuno (el DoubleTree lo ofrece gratis para algunos planes con una oferta buffet realmente increíble) que podremos haber tomado en nuestro balcón mirando el mar, a caminar por la playa, ubicada directamente enfrente a nosotros. La propiedad tiene una zona exclusiva de reposeras y sombrillas para uso de los huéspedes en donde podremos disfrutar del resto de la mañana después de nuestra caminata. O bien terminar nuestra rutina en el fitness center ubicado a nivel de la piscina.

Allí, en la pileta, también disponemos de un lugar muy tranquilo, esencialmente compuesto por familias, y donde podemos ordenar el almuerzo en el bar de la playa, con excelente servicio y una buena oferta de platos y tragos.

Área de la piscina
Bar en la piscina

La zona donde el DoubleTree Ocean Point está localizado está bien cerca de una variedad de atracciones y shopping que siempre deben estar presentes en unas merecidas vacaciones. A no más de 10 minutos se encuentra el Aventura Mall, siempre con lo último en materia de grandes marcas y muy visitado por argentinos, y ahora con una nueva área de food court que ha quedado realmente muy bien.

Pero para seguir con nuestro plan de “residentes temporarios”, caminar por Collins, a esa altura de North Miami Beach/Sunny Isles, es un placer en sí mismo. Muchos negocios para visitar, lugares para comer (incluido el propio Baires Grill, para los que tengan nostalgia de una buen asado argentino), Tony Roma’s (el lugar de costillas de cerdo asadas probablemente más famoso del mundo) y otras muchas opciones en una gran variedad gastronómica. Y por supuesto, también, la posibilidad de hacer nuestra visita al supermercado, tal como hacemos en casa.

Suite de dos cuartos – Cocina
Suite de dos cuartos – Living Room y comedor

Enfrente nomás del DoubleTree Ocean Point se encuentra Milams un súper bien surtido y con una muy recomendable variedad de sándwiches preparados para llevar que pueden ser ideales para la playa. Unas cuadras más hacia el norte está Publix, recientemente renovado y con un nivel de abastecimiento, variedad, limpieza y atención muy buenos.

En cualquiera de estos lugares podemos aprovisionar bien la heladera y las alacenas para que comer afuera sea lo que es en casa: una opción de divertimento y de salida diferente cuando tenemos ganas pero no una obligación sí o sí porque si no nos quedamos sin comer. Es la gran diferencia de estar en un lugar como el DoubleTree Ocean Point respecto de un hotel común. ¡Y ni hablar del ahorro para el bolsillo! Porque salir a comer afuera todos los días de nuestra estadía sí que es un presupuesto. En cambio, comprando las cosas en el súper se ahorra muchísimo, incluso respecto de lo que uno podría gastar en la Argentina para aprovisionarse.

Pero sin dudas vivir como un local, aun en tiempos de vacaciones, también supone, a lo mejor, tener que dedicarle tiempo al trabajo. Pues bien el DoubleTree Ocean Point tiene una excelente wifi de alta velocidad que permite trabajar cómodamente con la computadora, ya sea en nuestro departamento donde podemos hacernos nuestro “rinconcito” de trabajo o bien desde el área de la piscina, temprano en la mañana con la incomparable brisa marina que sin lugar a dudad supone un mejor escenario que nuestra oficina.

Suite de dos cuartos – Cama King
Suite de dos cuartos – Camas dobles

Naturalmente la segunda cuestión esencial para poder disfrutar de unos días como un residente más es contar con movilidad propia. Hoy en día ese tema es muy conocido por los argentinos y las opciones de alquiler de autos y camionetas son muy amplias. Pero siempre hay que asegurarse que nuestro lugar de residencia tenga un buen parking porque estacionar en Miami Beach en la calle es muy complicado, no solo por encontrar lugar sino porque generalmente todos los espacios están medidos con parquímetros y -en el mejor de los casos de encontrar lugar- uno debería estar pendiente de los horarios de vencimiento de las fichas durante todo el día.

En el DoubleTree ese tema está resuelto porque cuenta con estacionamiento y un servicio propio de valet parking que termina con el inconveniente.

Lobby
Market

Otra de las delicias de tener un departamento “propio” en Miami Beach es poder invitar amigos a comer, tal y como uno lo hace en casa. Ya sean locales o amigos que viajaron con nosotros, una noche podemos cocinar para varios y hacer una reunión en casa como si estuviéramos en cualquier lugar de la Argentina.

Obviamente en el mundo de las vacaciones hay cientos de gustos diferentes. Hay viajeros que justamente quieren hacer todo lo contrario de lo que hacen en casa (lo cual no es óbice para el DoubleTree porque también está preparado para esos servicios del hotel clásico) pero para aquellos que quieren mimetizarse con el lugar adonde van y pasar unos días como unos ciudadanos más de ese lugar el DoubleTree Ocean Point da la condición esencial que se necesita para cumplir al menos una vez en la vida con esa fantasía.