Apuntes finales de un cronista

periodismo

Gran parte del país y del mundo siguen en shock por el triunfo de Donald Trump. Y recién ahora se va a empezar a conocer el rumbo del presidente electo.

Algunas notas sueltas van quedando a partir de dichos, análisis, aseveraciones y opiniones de las más diversas que se han escuchado luego de que el pueblo norteamericano se expresó en las urnas.

Veamos algunas:

1.- Trump se impuso en el Colegio Electoral pero perdió por unos 150000 votos aproximadamente el voto popular. Escuché algunas voces preguntarse: “¿Ha llegado la hora de que los americanos revisemos la manera que elegimos nuestra presidente?”

Me llevaría una enorme decepción si eso ocurriera. Esta democracia es la más antigua e ininterrumpida República del planeta justamente porque la inteligencia de los Padres Fundadores diseñó una ingeniería del poder por la cual a la pasión popular se le ponen diques de contención.

Claramente la división del poder en ejecutivo, legislativo y judicial es la más obvia, para no entregar todo el poder a un Duce.

Pero no es la única. Este país es una federación de Estados unidos por un gobierno central en el que han depositado la responsabilidad de representarlos en el exterior y la administrarles los asuntos comunes. Pero los Estados siguen siendo de alguna manera “soberanos” en sus leyes, en sus costumbres, en sus tradiciones, en su herencia. Y esa soberanía incluye el derecho de reservarse ser ellos los que eligen al presidente a través de un cuerpo de delegados que envían a una institución llamada Colegio Electoral.

El Colegio Electoral es uno de esos diques de contención que se interpone entre las pasiones populares y el poder. Destruir ese sistema e ir a uno en donde el voto directo del pueblo deposite al presidente en Washington no solo volvería más unitario a este país, sino que pondría a la pasión en juego. Y nosotros sabemos dónde llevan las pasiones; las pasiones son para la cancha no para gobernar los países.

2.- Trump dijo que lo de “ellos” no es un el triunfo de un partido, sino de un “movimiento”. Le diría: cuidado Donald con esas palabras; nosotros los argentinos sabemos bien cuan reñidas están con la verdadera democracia.

3.- ¿Trump ganó por sus fortalezas o por las debilidades de Clinton? Deberá pasar algún tiempo para saberlo con más precisión, pero sí se sospecha que cuando Hillary movió su discurso unos grados hacia la izquierda para conformar a los votantes jóvenes de Bernie Sanders (con quien competía en las primarias) ahuyentó a los blancos con grado universitario que la apoyaban masivamente. Eso rompió su coalición demográfica y le costó estados como Pennsylvania, Ohio (que hace 43 años que es Demócrata) Wisconsin y Michigan. Hubiera solucionado todo ganando Florida, pero la coalición latino-cubana funcionó 100% a favor de Trump.

4.- El triunfo republicano constituye un verdadero “mandato” para Trump. El GOP ganó la Casa Blanca, amplió su mayoría en Representantes y en Senadores y ganó 33 gobernaciones, más que cuando triunfó Reagan (que también llevó el Congreso pero solo alcanzó 28 gobiernos estatales)

Eso, sin embargo, no le asegura al presidente electo una escribanía en Capitol Hill, al estilo argentino. De hecho hay muchos representantes y senadores que si bien votaron a Trump hicieron muy públicas sus diferencias con él, empezando por Jack Ryan el Speaker of the House (nuestro equivalente a Presidente de la Cámara de Diputados y tercero en la línea sucesoria del presidente) que no lo acompañó en ninguno de sus actos.

5.- Trump tendrá en su periodo como presidente la posibilidad de nominar entre 1 y 4 jueces de la Corte Suprema de Justicia, dependiendo si se van produciendo, una a una, esas vacantes. La Corte tiene nueve miembros en los EEUU. Si se da el extremo máximo (nombrar a 4 jueces) eso le daría la posibilidad de moldear un futuro “conservador” a los fallos de la Justicia norteamericana que durará por décadas. Allí entran temas muy importantes y que causan mucho escozor en la sociedad, empezando por el fallo Roe vs Wade que hace más de 40 años consagró el aborto legal en el país. Trump se ha declarado “pro life”, esto es, partidario de que la vida concebida no se mutile. Pero los derechos de las mujeres a controlar y ser las dueñas de sus cuerpos son aun fortísimos en la sociedad norteamericana.

También entra aquí la posibilidad de que la Justicia declare que el matrimonio deba ser entre un hombre y una mujer y que no haya lo que nosotros conocemos como “matrimonio igualitario”. Incluso algunos llegan a pensar en que haya una iniciativa que lleve esa postura a la Constitución como una enmienda especial.

6.- ¿Lo del muro fronterizo con México fue una bravuconada de campaña o será una realidad? Hay muchos que lo reclaman no como una bravuconada sino como una promesa. Otros suponen que como buen empresario que ha aprendido el arte de la venta, Trump promocionó ese producto para ganar las elecciones pero que no podrá llevarlo a la práctica.

7.- Trump llega a la presidencia con una pesada carga de “ismos”, racismo, sexismo, etcétera, etcétera. ¿Será esa una característica de su gobierno o al contrario –como también dijo- se concentrará en limpiar la corrupción de Washington, alivianar la economía de burocracias innecesarias, y en deportar ilegales con antecedentes penales?

8.- Una nuestra: Macri le dijo a Bill Clinton: “No se olvide que lo espero como primer caballero en la Argentina”. ¿Fue inteligente esa movida? Ahora Trump es el presidente electo. ¿Qué voltereta dará Macri para reconstruir su relación con aquel muchacho a quien venció en una lejana rueda de golf?

9.- Finalmente, tanto el presidente Obama como Hillary Clinton le han pedido a los votantes demócratas que apoyen a Trump y que le den la oportunidad de liderar el país. ¿Será ese pedido el primer escalón hacia una meta que termine con la grieta americana? Solo el tiempo lo dirá.